Jimena Barón vivió un momento desopilante en plena emisión de Es mi sueño, cuando una tarotista le leyó la mano y lanzó una predicción sobre su futuro que la dejó completamente en shock. Lo que comenzó como una participación espontánea dentro de una dinámica distendida derivó en una reacción que sorprendió a todos en el estudio y que rápidamente se convirtió en uno de los pasajes más recordados de la noche.
La escena se dio en medio del programa, cuando una tarotista (Mariam Caleiro) había sido convocada para acompañar a una participante y, en ese contexto, también accedió a leerles las manos a algunas de las figuras presentes en el piso. Todo transcurría dentro de un clima relajado, con curiosidad, bromas y comentarios cruzados, hasta que llegó el turno de Jimena Barón, que no dudó en sumarse a la propuesta.
Antes de la intervención de la cantante, la mujer había terminado de observar las líneas de la mano de Joaquín Levinton. Fue entonces cuando la jurado se mostró intrigada por la experiencia, extendió el brazo y quiso saber qué podía decir la tarotista sobre su destino. Sin vueltas, le preguntó: “¿Podés ver en mi futuro?”. La vidente aceptó de inmediato y le pidió que apoyara la mano sobre la mesa para empezar con la lectura.
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Lejos de mostrarse escéptica o distante, Barón se metió de lleno en el juego televisivo y se mostró predispuesta desde el primer momento. Incluso, frente a las cámaras y mientras acomodaba la mano para que la mujer pudiera verla con claridad, comentó: “Quiero. Sí, sí. ¿Qué hago, la relajo acá?”. Ese tono entre divertido y ansioso terminó anticipando que algo podía pasar, aunque nadie imaginaba la dimensión de la reacción que vendría después.
La mujer revisó las líneas de la palma de la artista y le hizo una devolución que, lejos de generar tensión, pareció llevarle calma. “Qué futuro hermoso. La parte del amor, muy marcada, así que tranqui., hermosa”, le dijo, en una frase que funcionó como una especie de introducción amable antes del comentario que cambiaría por completo la situación.
Las primeras palabras dejaron a Jimena Barón atenta y receptiva. La cantante escuchaba con atención, mientras en el estudio el clima seguía siendo de expectativa, con todos pendientes de lo que la tarotista pudiera sumar sobre su vida personal. En ese contexto, la escena todavía conservaba el tono lúdico con el que había comenzado, casi como una curiosidad más dentro del programa.
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Sin embargo, segundos más tarde, la tarotista fijó la mirada en un punto específico de la mano y lanzó la frase que modificó por completo la energía del estudio: “Y vas a tener otro hijo”.
La reacción fue inmediata. Apenas escuchó esas palabras, Jimena Barón abrió los ojos con sorpresa, soltó un grito y se llevó las manos al pecho. La respuesta física fue tan espontánea como elocuente: el comentario la tomó completamente desprevenida. En ese instante, la artista apenas alcanzó a exclamar: “¡Ah!”.
El impacto no quedó solamente en el gesto. La emoción fue tan intensa que terminó en el piso del estudio, en una escena que provocó risas, asombro y aplausos entre quienes estaban presentes. Todo ocurrió en cuestión de segundos, pero alcanzó para convertir ese tramo del programa en uno de los más comentados de la emisión.
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Mientras Jimena Barón intentaba recuperarse de la sorpresa, desde la conducción Guido Kaczka tomó la situación con humor y celebró lo ocurrido al aire. Según se vio en el programa, el conductor pidió el aplauso del público presente para la jurado, en medio de un clima generalizado de diversión por la inesperada reacción.
Sus compañeros de estrado también siguieron la secuencia con atención y entre sonrisas, mientras el estudio entero acompañaba ese momento que osciló entre la incredulidad y el entretenimiento puro. La mezcla de espontaneidad, humor y sorpresa terminó dándole a la escena un tono ideal para la televisión en vivo, donde cualquier detalle imprevisto puede transformarse en un episodio inolvidable.
La artista, que se prestó al juego desde el primer segundo, pasó de la intriga a la conmoción en apenas un instante. Y fue justamente esa naturalidad la que terminó potenciando el episodio. Sin preparación ni filtro, la predicción sobre la llegada de otro hijo alteró por completo el clima del estudio y desató una escena tan sorpresiva como divertida.
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