Sol Varacalli, la joven de 28 años oriunda de Ramos Mejía que se hizo conocida en las redes sociales por su lucha contra un melanoma ocular y por el gesto solidario que tuvo con ella María Becerra, falleció tras meses de tratamiento. Su familia comunicó la noticia a través de las redes sociales con un mensaje que resumió el espíritu con el que Sol atravesó cada etapa de su enfermedad: “Ella peleó hasta lo último. Vamos a llevarla para siempre en nuestros corazones”.
El anuncio llegó a través de la cuenta de Instagram de la propia Sol, donde su familia publicó una historia con fondo negro y letras blancas: “Con profundo dolor queremos comunicarles el fallecimiento de Solcito. Les queremos agradecer de todo corazón cada apoyo en todo este tiempo, le dieron una esperanza de vida”. Horas después, compartieron un flyer con su foto y los datos del velatorio, fijado para el jueves 9 de julio en la Avenida Eva Perón 250, Buenos Aires, de 9 a 13 horas.
La historia de Sol había llegado a miles de personas meses atrás, cuando ella y su familia iniciaron una campaña solidaria para reunir los fondos necesarios para una radioembolización, un procedimiento de alta complejidad indicado para tratar los tumores que habían derivado de su diagnóstico inicial. El melanoma ocular había avanzado con compromiso hepático y los tratamientos previos no habían logrado frenar su progresión. El costo del procedimiento, que requería una medicación importada especialmente para cada paciente, rondaba los 55 millones de pesos argentinos, una cifra imposible de afrontar sin ayuda externa.
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Fue en ese contexto que María Becerra vio el video de Sol en redes y decidió involucrarse de manera directa. La cantante no se limitó a una donación virtual: se contactó personalmente con la joven, le ofreció cubrir el costo del tratamiento y, en un gesto que amplificó el impacto de la historia, se presentó en su casa de sorpresa para conocerla. Las imágenes de ese encuentro —abrazos, risas, canciones compartidas— se viralizaron en pocas horas. “De un día para otro cambió todo mi mundo”, escribió Sol en ese momento, todavía conmovida. “Vino a conocerme a mi casa de sorpresa, todavía no caigo. Sos increíble María, fue un momento único, voy a agradecerte toda mi vida lo que hiciste por mí y por mi familia”, agregó.
El acompañamiento de Becerra no terminó con la visita. Cuando Sol debió internarse en el Hospital Italiano de Buenos Aires para la intervención, la cantante también estuvo presente. Desde la habitación, Sol publicó una imagen junto a ella con una sonrisa que contrastaba con la tensión del momento. Antes de entrar al quirófano, había escrito una sola frase: “En tus manos Dios”. Horas después, el alivio: “Ya salí de la operación. Salió todo bien”, informó, con un corazón rojo. La foto final del posteo la mostraba rodeada por el equipo médico y por la artista. “Gracias al Hospital Italiano y su equipo. Los amo, gracias por tanto amor”, escribió.
La operación fue exitosa, pero la enfermedad no cedió del todo. Las complicaciones reaparecieron y Sol debió continuar con tratamientos médicos que exigían nuevos esfuerzos económicos y físicos. Su comunidad de seguidores, que había crecido a partir de su historia, sostuvo el acompañamiento a lo largo de todo ese proceso. La lucha se extendió durante meses hasta que su cuerpo no pudo más.
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Sol tenía 28 años y era madre. Entre los mensajes que su familia y amigos dejaron tras conocerse la noticia, uno de los más leídos fue el de una amiga que la despidió con una promesa: “Fuiste madre hasta tus últimos minutos, me comprometo honradamente a estar en cada detalle como si tu hijo fuera el mío. De madre a madre. Te amo y fuiste muy fuerte”. Otro mensaje, de quienes la acompañaron desde las redes durante meses, resumió lo que muchos sintieron: “Gracias por la hermosa persona que fuiste, por tu fuerza. Te vamos a recordar siempre con mucho amor”.