Darío Barassi compartió una foto de su adolescencia y sorprendió a sus seguidores: “¡Hace 50 kilos!"

Con su estilo inconfundible, el conductor relató anécdotas de su juventud y despertó mensajes llenos de cariño y risas

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El actor publicó una postal junto a sus amigos de San Juan y abrió el baúl de los recuerdos con humor y emoción (Instagram)

Darío Barassi no solo es uno de los conductores y actores más queridos del país, sino también un contador de historias que sabe cómo convertir la nostalgia en un puente con el público. En cada publicación, el humor y la emoción conviven para abrir la puerta a su universo personal, en el que la memoria y los afectos ocupan un lugar central. Esta vez, el sanjuanino eligió volver a sus raíces y compartir con sus seguidores un viaje emocional a la adolescencia, celebrando la amistad, la familia y esos detalles cotidianos que siguen marcando su presente.

En las últimas horas, Barassi sorprendió en Instagram al publicar una imagen junto a sus amigos de juventud. La foto, tomada en una tarde soleada de San Juan, muestra a Barassi junto a sus amigos de adolescentes rodeados de naturaleza, con la frescura y la complicidad propias de aquellos años de formación. Fiel a su estilo, acompañó la postal con una frase cargada de humor y autodescripción: “¡Hace 50 kilos lpm! Pero tetón siempre. Facheros mis hermanos”.

El posteo generó una rápida reacción de sus seguidores, que no tardaron en sumarse con mensajes divertidos y llenos de cariño. “Facha”; “La facha sigue intacta, Barassi”; “Te quedaba bien el corte”; “Te amo mucho”; “Te queremos como seas, genio”; “Sos lo más y no cambies nunca”, fueron solo algunos de los comentarios que reflejaron el afecto y la identificación con el conductor de Ahora Caigo (El Trece).

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Darío Barassi compartió una imagen de su adolescencia junto a amigos, desatando la sorpresa y nostalgia entre sus seguidores

El posteo no fue una excepción, sino parte de una serie de recuerdos que Barassi viene compartiendo sobre su vida en San Juan. El conductor suele mirar hacia atrás y rescatar momentos de su adolescencia y su infancia, siempre con la mezcla justa de ternura y comicidad. En mayo pasado, durante una visita a la tumba de su madre, eligió otra imagen significativa: una foto de su niñez celebrando uno de sus cumpleaños en el living familiar. “Venir a San Juan es venir a vos vieja. Hoy el Coco me hizo llegar esta foto y dije me hago un ratito y voy a sentarme en Ullum con vos”, escribió en aquella ocasión, revelando la profundidad de su vínculo con el lugar y los recuerdos.

El retrato lo muestra de niño, junto a su mamá, en un espacio que Barassi describe con detalle: “La foto me da mucha ternura y melancolía. Ese era el living de mi casa de piedra natural y mucha madera, impecable y brillante siempre. El teléfono a rosca que es una reliquia y mi autito policía atrás”. Y sigue: “La camisa no puede más de ondera, así era y así soy. La torta era de los ositos cariñosos, así de virgo era, así soy hoy. Me vuela la cabeza el parecido físico con mi morocha pequeña, y hay algo de la mirada de mi vieja que también me recuerda a la peque del hogar”.

El recuerdo se torna todavía más personal cuando Barassi menciona a su madre, fallecida en noviembre de 2023. “Me parte el corazón cómo me agarras el hombro, vieja, con cariño y contención, cosas que necesité siempre. Ahí estabas muy presente y cerca, ya el viejo se había ido y vos ahí firme con sonrisa y torta a pedido. Me gusta tu sonrisa y tu cercanía, seguro que al oído me estabas diciendo que no meta el dedo antes de soplar las velitas. Seguro no lo cumplí”.

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Darío Barassi, de niño, sonríe junto a su familia y amigos en una celebración de cumpleaños con un pastel azul y velas encendidas, evocando momentos felices. (Instagram)

La emoción se entrelaza con el humor y la nostalgia: “Te extraño vieja, mucho. Me vendría muy bien un café en tu casa con pan dulce del que se aplasta fácil, charlas, risas y reclamos. Te contaría mil historias de Emi e Ine como hice recién sentado ahí con vos y conmigo”. En su última visita a la tumba, Barassi dejó unos stickers que le habían regalado sus hijas, y contó: “Yo los valoro mucho porque me los pusieron en el celu para que las recuerde cuando no estoy. Pero sentí que era un buen lugar para dejarlos, desde donde sea que estés sentilas cerca vieja, no sabés lo que son. Dos seres humanos espectaculares”.

El cierre de la confesión, como suele ocurrir en sus relatos, combina honestidad, gratitud y un toque de picardía: “En fin vieja, qué dolor en el alma que te hayas ido tan temprano, gracias por mi torta y mi corte Carlitos Balá. De vez en cuando agarrame el hombro que ese gesto siempre hizo y hace bien”. Y agrega, fiel a su estilo: “Posdata: lo del hombro no te lo tomes tan literal, que sea un sentirte en el corazón más que el hecho de que se me aparezca tu mano. Por siempre gordo cag...”.

El viaje emocional de Barassi a su adolescencia y su infancia es también un homenaje a esos vínculos que lo sostienen, a los amigos de siempre, a la familia y a la memoria. Cada publicación es un recordatorio de que la identidad se construye con pequeños grandes momentos, y que el sentido del humor puede ser el mejor aliado para transitar las heridas y celebrar la vida. Así, San Juan y los suyos siguen siendo el refugio y el motor de un presente que Darío Barassi, a fuerza de autenticidad, convirtió en una historia compartida con miles de seguidores.