La profunda desolación de Juana Molina a pocos días de la muerte de su mamá Chunchuna Villafañe: “Lamenté haberme ido”

A tres días de anunciar el fallecimiento de la actriz, su hija le dedicó unas sentidas palabras al contar cómo atraviesa el duelo ante sus seguidores

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Juana Molina volvió a abrir su corazón a poco tiempo de la partida terrenal de su madre (Crédito: El Negro Romero)

La madrugada del jueves marcó el final de una era: Chunchuna Villafañe, ícono indiscutido de la cultura argentina, murió a los 92 años y dejó tras de sí un legado que atraviesa generaciones. La noticia de su partida comenzó a circular recién por la tarde, cuando su hija, Juana Molina, eligió las redes sociales para confirmar la pérdida y, con palabras sinceras y despojadas de artificio, compartir el dolor de una despedida que todavía pesa. Ahora, a menos de una semana de aquel momento, Juana volvió a abrir su corazón y publicó un texto conmovedor sobre su madre, revelando la desolación y los pensamientos que la acompañan en este nuevo duelo.

Junto a una imagen de Chunchuna en su juventud, publicó un texto descarnado, en el que plasma su desolación y la manera en la que la ausencia transforma cada rincón de lo cotidiano. “No esperaba sentirme así”, comienza la artista, y rápidamente repasa cómo la muerte la enfrentó a recuerdos, rituales y reproches silenciosos. “Cuando murió papá yo no estaba. No pude despedirme ni ocuparme del ritual ni de la ceremonia, de nada. Cuando murió mamá, estaba, pero atontada. Lamenté haberme ido del sanatorio esa tarde, no haber averiguado el sentido de las velas, que eran para iluminar su camino en la transición, no haber evitado al cura y sus sandeces mal actuadas mostrándonos en alto las fotocopias de los salmos bíblicos para que supiéramos que era Palabra del Señor. Siempre pensando tarde: me habría quedado esa noche, le habría puesto velas en las cuatro esquinas, habría evitado la capilla”, continuó.

La reflexión avanza entre el duelo y la poesía, buscando palabras que puedan abarcar la dimensión de la pérdida. Juana relata cómo intentó encontrar un poema de Jorge Luis Borges sobre las caras que no se repiten, la singularidad de cada ser querido y el misterio de las ausencias. “La suya fue memorable, pero no lo encontré. No el que habla de Macedonio, otro. Recordé el de Las cosas. Las cosas cuyo destino a mamá tanto le afligía. Qué haríamos con ellas era su máxima preocupación. Hoy no pudimos entrar a su casa, las llaves que veníamos usando desde hace años, dejaron de abrir esa puerta. Creemos que es ella que no puede irse protegiendo sus cosas, esas que ‘Durarán más allá de nuestro olvido; no sabrán nunca que nos hemos ido’”.

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Chunchuna Villafañe, actriz y madre de Juana Molina, en una imagen del recuerdo que evoca el profundo dolor de su hija tras su reciente fallecimiento (Instagram)

En ese mismo espíritu, Juana terminó por encontrar los versos que buscaba, y los comparte para que otros puedan comprender la intensidad del momento: “No se repetirá tu fuerza aquí en la tierra. No volverá tu voz a lo que el verso encierra ni tu memoria a su pequeño universo. Se perderán las cosas que solo tú sabías. Morirá el sabor de una fruta, el matiz de una tarde, la forma de una cara que no se repetirá”.

La publicación de Juana enseguida se llenó de mensajes de cariño y acompañamiento. Figuras como Carla Peterson, Matías Martin, Verónica Llinás y Mariana Fabbiani, junto a seguidores anónimos, dejaron comentarios llenos de respeto y empatía: “Una reina Chunchuna, en todo sentido”; “Te abrazo, Juana”; “Qué palabras preciosas y hermosas, Juana”; “Gracias, Juana, por compartir”; “Bella Juana, sos parte de ella”. Y de esa manera, el dolor de la pérdida se transformó así en un espacio de abrazo colectivo y memoria compartida.

El jueves pasado, Juana Molina dio a conocer la muerte de su madre con un emotivo posteo (Instagram)

Cabe recordar que, al comunicar la muerte de Chunchuna, Juana también puso en palabras el vaivén emocional de esos días y la necesidad de resguardarse en la intimidad de su casa y su familia. “Queridos amigos, murió mi querida mamita. Era algo que esperaba y temía. Sucedió esta madrugada. Es un cocktail de sensaciones. Cuando volví a su casa y vi su cama vacía me di cuenta de que la voy a extrañar mucho. Esa ausencia inmensa. Ir a su casa a conversar era algo que hacía muy a menudo y sería incapaz de recordar alguna de esas conversaciones que duraban horas. No sé de qué hablábamos, pero hablábamos mucho”, compartió la artista, dejando entrever la profundidad del lazo entre madre e hija.

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En el mismo mensaje se disculpó con quienes esperaban verla sobre el escenario: “Creo que ahora quiero estar con mi hijita bien juntitas las dos. Así que, con mucha tristeza, quiero avisarles que mañana no voy a poder hacer el show en @xlrcluboficial, San Miguel. Hasta hace unos minutos pensé en hacerlo igual, pero luego me pareció que iba a ser una epopeya que no puedo protagonizar. Estoy siempre agradecida por su apoyo y amor. Pasará, sanará”.

El adiós a Villafañe atraviesa a la cultura argentina no solo por la magnitud de su obra, sino también por la honestidad y sensibilidad con la que su hija elige compartir el duelo. En cada palabra, en cada recuerdo, late la certeza de que ciertas presencias no se apagan: se transforman en legado, en inspiración y en memoria viva.