Tomás Pergolini, el hijo de Mario, despidió a su abuela: “Ojalá yo pueda heredar su entereza sentimental y física”

El conductor de Esto no sucedió compartió al aire su admiración por la fuerza y la vitalidad que caracterizaron toda su vida a Beatriz, su abuela paterna

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El conductor le dedicó en su programa afectuosas palabras a Beatriz, su abuela paterna, que falleció el último jueves (Video: Esto no sucedió/ Vorterix)

El hijo mayor de Mario Pergolini, Tomás Pergolini, compartió el estrecho lazo familiar que lo unía a Beatriz Mancione, su abuela que murió este jueves 7 de mayo, y compartió detalles sobre la influencia permanente que ejerció en la vida cotidiana y la identidad de toda la familia. El conductor de Otro Día Perdido (Eltrece) había cancelado las grabaciones de su programa para transitar el duelo en privado, mientras que Tomás evocó a su abuela en su programa.

En su testimonio, el conductor de Esto no sucedió (Vorterix) relató que "Bety” tenía 87 años en el momento de su muerte, mientras contaba cómo fueron los últimos años de la mujer, que había perdido la visión y experimentaba dificultades de movilidad, condiciones que, según narró al aire, no alteraron su carácter ni su vínculo con la familia.

La madre del creador de CQC falleció tras años de complicaciones de salud, según relató su nieto Tomás en Vorterix. Pese a la pérdida de visión y movilidad, mantuvo la lucidez y la cercanía con sus familiares, quienes reconocen su rol central en la transmisión de valores y tradiciones.

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Mario Pergolini junto a Beatriz, su madre

Tomás compartió anécdotas personales que evidencian la cercanía con su abuela. Recordó los almuerzos y las visitas al shopping Unicenter, próximo a la Quinta de Olivos, como espacios de encuentro, y confesó ante la audiencia: “Era una abuela muy cercana”. Si bien reconoció que la frecuencia de los encuentros disminuyó en el último tiempo, aclaró que procuró verla cuanto pudo.

El homenaje de Tomás incluyó referencias a la pasión de Beatriz por el tango, música utilizada como cortina durante su intervención en Vorterix. Aprovechó el espacio para remarcar tanto la dulzura de su abuela como su carácter: “Mi abuela también era dura, hecha y derecha. Era una mujer con una espalda tremenda”, expresó. Relacionó la tradición culinaria familiar con la figura de su abuela, atribuyéndole la inspiración que motivó a varios miembros —incluidos Mario y sus propios hermanos— a desarrollar el gusto y la destreza por cocinar. “Ella es la responsable de que todos en la familia hayamos querido cocinar”, afirmó.

“Mi abuela también era dura, hecha y derecha. Era una mujer con una espalda tremenda”, expresó Tomás, el hijo mayor de Mario, sobre su abuela (Esto no sucedió, Vorterix)

El nieto mayor de Mario Pergolini profundizó sobre el temple de su abuela frente a las adversidades: “Era súper hiper mega fuerte. Le ponía el pecho a las cosas que le pasaban”. Relató que, pese a la pérdida progresiva de visión y los lapsos de desorientación, Beatriz conservó la lucidez durante sus visitas y mantenía el hilo de las conversaciones familiares. “Siempre que iba a verla estaba entera y se acordaba de lo último que habíamos hablado”, puntualizó.

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La memoria de Tomás también incluyó situaciones de preferencia explícita, al recordar con humor: “Ella muy descaradamente siempre decía que tenía un amor muy especial conmigo y que yo era su favorito. Inclusive, frente a sus otros nietos, que para mí era una barbaridad pero ella no le temía a nada ni siquiera de decir lo que pensaba”.

Mario Pergolini canceló las grabaciones de Otro día perdido al conocer la muerte de su madre

Era una persona súper fuerte y amorosa. Tenía mucho cariño y amor por su familia. Y todos nosotros hemos tenido mucho cariño hacia ella. La quisimos, la queremos y la vamos a querer siempre, un montón”. Como confesión final, Tomás reconoció la deuda pendiente que siente tras la partida de su abuela: “Nunca le cociné”, se lamentó.

Al finalizar el momento, expresó su admiración y el deseo de tener algunas de sus virtudes: “Ojalá yo pueda heredar su entereza sentimental, emocional y física porque la verdad que incluso ya cansada de ella misma, sin entender por qué tenía que vivir tanto, se agarraba de mil cosas y salía adelante sin problemas. Tenía una gran pulsión de vida y una fuerza enorme”, destacó.