Después de varias semanas lejos de la exposición y de sus reuniones habituales, Mirtha Legrand reapareció en la vida social porteña y lo hizo desde su hogar, como le gusta a ella: rodeada de sus afectos y con el inconfundible té de los domingos que marca una tradición entre sus amigos más cercanos. Con 99 años y una vitalidad que asombra, la conductora recibió en su casa a figuras de su círculo íntimo como Héctor Vidal Rivas, Alejandro Veroutis, Amalia Idoyaga Molina, Dany Mañas y Martín Cabrales. La postal del reencuentro, compartida por Cabrales muestra a la anfitriona sonriente y serena, en el centro de una mesa vestida con la calidez que solo Chiquita logra imprimir a esos encuentros. Ya recuperada de la bronquitis que la aquejó por varias semanas, la diva se dispuso a disfrutar de la reunión.
El regreso de Mirtha a la vida social no solo significa la recuperación de una rutina suspendida por cuestiones de salud, sino también la vuelta de un ritual que es parte de la memoria afectiva de muchos de sus amigos y familiares. La ausencia notable fue la de Teté Coustarot, quien esta vez no pudo asistir porque se encuentra de viaje. Todos los presentes compartieron la tarde con gestos de cariño y anécdotas, celebrando la presencia de la diva y la posibilidad de renovar esos lazos. Según pudo saber Teleshow, la escena evocó tardes de confidencias, risas y el tono familiar que caracteriza a las reuniones en la casa de Mirtha. La diva, perfectamente maquillada por Gladys Andrade lució un conjunto color natural, con una chalina sobre los hombros y una amplia sonrisa al volver a encontrarse con sus afectos.
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Dos días antes, el viernes 1 de mayo, la conductora reunió a un grupo más reducido en su casa para festejar el cumpleaños de Elvira, su histórica colaboradora. No hubo grandes despliegues ni una celebración extensa: el contexto era especial porque ese mismo día se cumplieron cinco años del fallecimiento de Goldie, la hermana gemela de Mirtha, quien murió a los 93 años. El recuerdo se hizo presente en la intimidad de la casa, sumando un matiz emotivo a la fecha. Así, la anfitriona volvió a sentar a su gente en torno a la mesa, manteniendo vivas sus costumbres pese a las ausencias y a los recuerdos.
La alegría por la recuperación de Mirtha se hizo notar entre los suyos y también en su público fiel, que siguió con atención su estado de salud. La conductora se mantuvo fuera de pantalla durante dos semanas, en las que una gripe se transformó en bronquitis. Aunque la evolución fue favorable, su médico le recomendó no grabar el último programa del fin de semana para asegurar un completo restablecimiento. En ese tiempo, su nieta Juana Viale tomó la posta y condujo tanto La noche de Mirtha como Almorzando con Juana, continuando con el legado familiar y manteniendo la presencia de la familia en la televisión.
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El regreso de Mirtha estuvo acompañado por las primeras palabras públicas de la diva sobre su salud y su ánimo para volver al ruedo. El viernes pasado, en diálogo con Ángel de Brito, conductor de LAM, la conductora relató su experiencia reciente. “No, Angelito, fue bronquitis y muy fuerte. Me dieron muchos antibióticos”, respondió Mirtha a la consulta sobre su estado. Contó que estuvo casi totalmente repuesta y que incluso fue al teatro a ver Rocky, pero la refrigeración del lugar le hizo mal. “Estoy casi repuesta del todo. Besos para todos. Casi totalmente repuesta. Fui al teatro a ver Rocky, con muchísima refrigeración y me hizo mucho daño”, expresó en su mensaje. A pesar de estos episodios, la energía de Mirtha no se vio opacada y manifestó su deseo de volver a la televisión cuanto antes: “La semana que viene retomo mi programa”.
La expectativa crece de cara a la vuelta de la diva a la pantalla, ya que este viernes a las 13, Chiquita grabará su tradicional programa de la noche de los sábados. Durante su ausencia, su nieta Juana ocupó su lugar, mostrando el compromiso familiar con la continuidad de los ciclos que son emblema de la televisión argentina. La recuperación de Mirtha y el regreso de los clásicos tés dominicales entusiasmaron no solo a su círculo más íntimo sino también a quienes siguen su trayectoria desde hace décadas.
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