Hace tiempo que la situación familiar de Benjamín Vicuña y la China Suárez es tema de conversación tanto en los medios como entre sus seguidores. Desde que la actriz se instaló en Turquía junto a sus hijos para acompañar a Mauro Icardi en su carrera futbolística, el actor chileno enfrenta una dinámica distinta, marcada por la distancia y las ausencias prolongadas de los dos hijos que tienen en común. Esta circunstancia, ya conocida por el público, volvió a cobrar relevancia a partir de la reciente publicación de Vicuña en sus redes sociales, donde eligió mostrar cómo vive la paternidad en este contexto.
En la imagen, se ve a Amancio, el menor de los niños, abrazando a su papá y dándole un beso en la mejilla mientras Vicuña cierra los ojos y lo sostiene con ambas manos, transmitiendo una mezcla de ternura y melancolía. Sobre la foto, el actor escribió: “Extrañando ando”, una frase breve pero elocuente que sintetiza el sentimiento de quienes, por razones personales o laborales, atraviesan la experiencia de estar lejos de sus hijos. El gesto, íntimo y sincero, generó empatía y acompañamiento entre sus seguidores, quienes desde hace meses siguen de cerca el proceso de adaptación y la fortaleza emocional que requiere la paternidad a la distancia.
PUBLICIDAD
Semanas atrás, el actor chileno estuvo como invitado en Ángel Responde (Bondi Live), Vicuña fue consultado por Ángel de Brito sobre el estado actual de su relación con la China. Vicuña reconoció: “Hace… ya me pierdo, pero dos años atrás, yo estando separado de dos parejas importantes, con hijos y todo, teníamos un muy buen vínculo, muy buen vínculo. No es fácil organizar un barco de las dimensiones que yo manejo, con hijos, con cosas. Ese equilibrio, que la verdad que fue exitoso, lamentablemente se desmoronó, sí. Espero que con el tiempo se pueda sanar. Porque no es sano. Claramente es triste”.
“Hace ya me pierdo, pero dos años atrás, yo estando separado de dos parejas importantes, con hijos y todo, teníamos un muy buen vínculo. Muy buen vínculo. De hecho, por momentos, ahí en la calle, ¿viste?, me atrevía a dar consejos a amigos míos. Decía: ‘Che, boludo, llévense bien’. Hagan familia. Y la verdad, tenía… porque no es fácil organizar un barco de las dimensiones de, que yo manejo, ¿no? Con hijos, con cosas, con… mujeres tan populares de este país, y exitosos”.
PUBLICIDAD
Sin embargo, reconoció que ese equilibrio se perdió: “Ese equilibrio, que la verdad que fue exitoso, se desmoronó, sí. Y si vos me preguntás, yo creo que, y espero, espero que con el tiempo se pueda sanar. Se pueda sanar, sí. Porque no es sano, claramente es triste, ¿viste? Todo el tiempo es tema”.
La distancia física con sus hijos y el proceso de adaptación también fueron parte de la charla. “Es difícil. Hay un proceso que tiene que ver con una adaptación a una situación que me excede”, confesó. Sobre la mudanza de la China Suárez, el actor fue sincero: “Sí, me costó. Me costó porque me parecía que no era justo, ¿no? Porque también pienso en los intereses de los chicos, así que deben estar con su madre, pero también con su padre. Con su colegio, con su casa, todo eso. Hoy se asume, se adapta, nos adaptamos. E incluso le trato de... soy tan optimista, le trato de encontrar el lado positivo. Pero la procesión va por dentro”.
PUBLICIDAD
Vicuña remarcó que intenta evitar la exposición de detalles íntimos y acuerdos familiares en los medios, y reconoció que la situación le genera ansiedad, pero busca apoyarse en la rutina y en los pequeños momentos de contacto. “Estoy en un momento de alta realización profesional, con proyectos muy bonitos, disfrutando a mis hijos grandes, que son mi lugar, y con mi novia, felices. Estoy con esta situación de distancia con los más chiquitos. Con la tecnología, tratando de... pero no es lo mismo. La videollamada no es lo mismo que darle un beso a tu hijo”, expresó.
Comparó el proceso de aceptación de la distancia con el duelo, explicando: “Hay un clic que tiene que ver con la aceptación, que es lo que yo viví tanto con Blanca como, y en una pequeña, pequeñísima escala, me está pasando hoy con mis hijos que están muy lejos. Decís: ‘Ok, esto es lo que hay, esto es lo que tengo, ¿cómo lo administro? Controlo la ansiedad, si no me enloquezco’”. Así, Vicuña dejó ver la intimidad de una etapa marcada por la resiliencia, la búsqueda de paz y el esfuerzo por mantener el contacto y el amor paterno a pesar de la distancia.
PUBLICIDAD