Lo que parecía ser una charla entre amigas terminó convirtiéndose en un disputa de amigas al aire. Candela Ruggeri y Sofía “Jujuy” Jiménez protagonizaron un incómodo cruce en vivo que sorprendió tanto a sus compañeros de programa como a los espectadores, luego de que la jujeña le confesara que podría no asistir a su casamiento que se celebrará en el mes de mayo.
La escena ocurrió en el ciclo de streaming Que alguien le avise (La Casa). Todo comenzó con una frase que anticipó el clima: “Te tengo que avisar algo…”, lanzó Jiménez, con cautela. Del otro lado, Cande no tardó en reaccionar, primero en tono irónico pero rápidamente subiendo la intensidad: “Si no venís a mi casamiento, te mato”. Lo que pudo haber quedado como una broma se transformó en un intercambio filoso.
La hija de Oscar Ruggeri no ocultó su enojo. Lejos de bajar el tono, redobló la apuesta con una advertencia que dejó en shock a todos: “No venís a mi casamiento y yo no soy más tu amiga”. La frase resonó fuerte en el estudio y marcó un punto de quiebre en la conversación.
En medio del desconcierto, Eva Bargiela intervino para intentar mediar. Con un tono conciliador, explicó que Jujuy no se animaba a dar la noticia porque valoraba profundamente la amistad y no quería generar un conflicto. Según detalló, el motivo de la posible ausencia no tenía que ver con una decisión personal, sino con un compromiso laboral difícil de modificar.
Fue entonces cuando Sofía tomó la palabra para aclarar la situación. “Yo tengo mi última función de microteatro ese día, que vengo pidiendo mi reemplazo hace un montón y todavía no me lo confirmaron”, explicó, visiblemente angustiada. La modelo y actriz se encuentra protagonizando la obra Somos tan hipócritas en el Microteatro Buenos Aires, junto a Adabel Guerrero, bajo la dirección de Diego Ramos, lo que complica su disponibilidad.
A pesar de sus intentos por justificar la situación y remarcar su cariño, las palabras no parecieron alcanzar. “Yo ya tengo el vestido, tengo todo, estuve en su civil y amé”, insistió, recordando que sí formó parte de la primera celebración de la pareja, que se llevó a cabo a comienzos de marzo.
Pero Ruggeri se mantuvo firme en su postura. Sin margen para negociaciones, dejó en claro su descontento con una respuesta tajante: “No, no, hasta la hora que dure”, dijo cuando su amiga le preguntó si existía la posibilidad de acomodar los tiempos para asistir, aunque fuera parcialmente.
El clima se volvió aún más incómodo cuando Nicolás Maccari, el marido de Cande, decidió sumarse a la conversación. Con ironía, lanzó una frase que desató risas nerviosas en el estudio: “Nuestra hija le va a dejar de decir ‘tía’, nada más”. El comentario, aunque en tono humorístico, sumó presión a la situación y dejó a Jiménez aún más afectada. Desesperada por no perder ese vínculo, la modelo reaccionó de inmediato: “No, eso no, por favor”, respondió, evidenciando la importancia emocional que tiene la relación con la familia de Ruggeri, especialmente con la pequeña Vita.
Mientras el resto del equipo intentaba suavizar el momento, incluso sugiriendo alternativas como asistir por unas horas o dividir la jornada entre el teatro y la boda, Candela no cedió. “Vos ya me conocés y ahora está en tus manos, hacé lo que quieras”, sentenció, marcando una clara línea entre sus expectativas y la decisión final de su amiga.
A pesar del tenso intercambio, Jiménez intentó recomponer el clima con un gesto conciliador: invitó a Ruggeri a su programa de streaming. Sin embargo, la respuesta volvió a estar condicionada: “Cuando quieras, si venís a mi casamiento, sí”, respondió Candela, sin dar el brazo a torcer.