A casi un año de haber comenzado a practicar equitación, Evangelina Anderson sorprendió a sus seguidores al mostrar su constancia con esta nueva actividad en su vida. En ese marco, este jueves, la modelo compartió el detrás de escena de su práctica y la conexión que mantiene con los caballos. Como si fuera poco, deslumbró con su look deportivo.
En la primera imagen que compartió, la influencer permanecía sentada sobre unas sillas. Detrás de ella, una serie de listones de competencia destacaban en el lugar. La figura de MasterChef Celebrity (Telefe) lucía un conjunto ecuestre compuesto por una camisa tipo polo blanca de manga corta con botones en la parte frontal y un cuello clásico. Usaba un pantalón ajustado blanco de montar, con detalles de refuerzo en la zona interna de las piernas y un cinturón oscuro que contrasta con el resto del atuendo. Completaba el look con botas altas negras de equitación. Llevaba el pelo recogido hacia atrás en un peinado pulido, y lucía accesorios discretos como una pulsera fina y un reloj plateado en la muñeca izquierda.
Para cerrar su recorrido fotográfico, Evangelina compartió una foto en la que refleja su amor por los animales. En la imagen se la ve besando la cabeza de un caballo, mientras el animal permanece quieto.
En mayo de 2025, Evangelina Anderson adoptó la equitación en Monterrey, impulsada por el deseo de compartir nuevas experiencias con su hija Lola, en el contexto de su vida en México tras el nombramiento de Martín Demichelis como director técnico de Rayados. La familia, instalada en la ciudad desde hace nueve meses, encontró en la disciplina ecuestre una forma renovada de integración y conexión.
Evangelina Anderson comenzó a practicar equitación en el Club Hípico de Monterrey después de acompañar a su hija Lola, de 12 años, a un certamen. Al incorporarse a esta actividad, no solo compartió tiempo con Lola, sino que también afianzó su propia integración en la vida social y deportiva mexicana.
La equitación como nuevo lazo en la familia
La jurado de Los 8 escalones se animó a montar a caballo, guiada por un instructor en el Club Hípico. Se equipó con casco y vestimenta adecuada, enfocándose en cada movimiento y permitiéndose momentos de complicidad y sonrisas junto a su hija.
En las primeras prácticas, Evangelina avanzó desde la caminata inicial hasta un trote moderado, generando aplausos y distensión entre quienes la acompañaban. Las imágenes compartidas en redes sociales reflejan la cercanía entre madre e hija, junto con el disfrute de actividades al aire libre bajo el sol de Monterrey.
La práctica de la equitación se transformó en un canal de conexión recreativo y emocional, fortaleciendo los lazos familiares en un país distinto al de origen. En las publicaciones digitales, el vínculo entre ambas se hace evidente, mostrando a Evangelina Anderson y sus hijas participando en nuevos pasatiempos familiares.
En abril de 2025, Lola Demichelis compitió en el Concurso Hípico Internacional de Monterrey, un evento que reunió a jóvenes talentos de la equitación nacional. En ese entonces, Anderson y Demichelis presenciaron el desempeño de su hija, quien montó a Chocolate y sorteó los obstáculos con madurez.
La actuación de Lola, a sus 12 años, le valió un reconocimiento especial del jurado y una medalla que celebró en familia. Evangelina documentó el momento en sus redes sociales, donde la siguen más de dos millones de personas.
La jornada se completó con momentos de descanso y convivencia con amigos, evidenciando satisfacción y orgullo por el inicio del camino ecuestre de Lola Demichelis. La repercusión en redes y el apoyo materno resaltaron la importancia de este logro en la rutina familiar.
Una imagen de la joven amazona sonriente y premiada resume el afecto y el orgullo que definieron el cierre de ese certamen para la familia Anderson en Monterrey.