En medio de su presente sentimental con Adrián Suar, Rocío Robles se refirió por primera vez al vínculo indirecto que la conecta con Araceli González, ex pareja del productor y madre de su hijo. Con cautela, respeto y sin querer involucrarse en cuestiones que considera ajenas, la modelo dejó en claro su postura frente a la relación entre ellos y dio su mirada sobre la actriz.
“Es un tema delicado, tienen que hablar ellos, tienen un hijo en común, entonces hay cosas en las que yo no me quiero meter”, comenzó señalando Robles, marcando un límite claro respecto a su rol dentro de esa dinámica familiar. Sin embargo, al ser consultada directamente, no dudó en expresar una opinión positiva: “Lo que sí te puedo decir objetivamente es que para mí siempre que haya paz, que reine la paz, va a ser lo mejor para ambos. Y ellos son familia hace años”.
Lejos de cualquier polémica, la joven eligió un tono conciliador y destacó la importancia del vínculo que une a Suar y González más allá de su historia como pareja. “Son familia porque tienen un hijo en común, así que a mí me da alegría”, agregó, dejando ver que prioriza la armonía en ese entorno.
En cuanto a su percepción personal sobre la actriz, Robles fue directa y elogiosa: “Personalmente no la conozco, la vi en la tele durante toda mi vida. Me parece una mina muy trabajadora, bella… es la mamá de Toto, qué sé yo, le deseo lo mejor”. Sus palabras, lejos de generar confrontación, reforzaron una imagen de respeto y admiración hacia una figura consolidada del espectáculo argentino.
La relación entre Robles y Suar, por su parte, atraviesa un momento de estabilidad y crecimiento, aunque sin apresurar definiciones. “Muy contenta, muy tranquila. Lo llevo con calma. Estoy feliz”, aseguró sobre el vínculo, al tiempo que reveló qué fue lo que encontró en él y que no había experimentado en relaciones anteriores: “Paz. Mucha paz. Tenemos una manera de ser muy parecida. Él es muy relajado, yo también. No es celoso, yo tampoco. Tiene mucho humor, yo también”.
Ese equilibrio, según explicó, es clave para el presente que comparten. Incluso, destacó que la relación le permite sostener su identidad individual, algo que no siempre le había ocurrido: “Acá encontré paz, acá sigo siendo yo estando en pareja, que eso no me había pasado con las anteriores”. Y fue más allá al reflexionar sobre sus vínculos pasados: “Creo que un poco también yo salía como asfixiada, ahogada de otras relaciones. Acá no tengo ganas de salir, estoy muy bien”.
Aunque la pareja ya se muestra públicamente —incluso fueron vistos juntos en la cancha de Boca—, Robles aclaró que prefieren avanzar sin presiones. “Me gusta mucho tener espacios para mí. Con él los encuentro de esta manera, compartiendo, pero cada quien en su casa”, explicó, descartando por ahora la convivencia como una prioridad inmediata.
En cuanto a los proyectos a futuro, la modelo sorprendió con su sinceridad. Sobre la posibilidad de formar una familia, confesó: “Nunca fue mi deseo ser madre. Honestamente, no me imagino. Tal vez más adelante, pero no es algo que tenga proyectado”. En cambio, sobre el casamiento, si bien no lo descarta, dejó en claro que no es algo que hoy la entusiasme del todo: “Me gustaría, pero me da un poco de paja. Pensar a quién invitar, unir los mundos… no sé, no me lo imagino tanto”.
Sin embargo, sí reconoció que estos temas forman parte de las conversaciones con Suar. “Con él lo he conversado. Si hay algo que tenemos es diálogo”, aseguró, remarcando la comunicación como uno de los pilares de la relación. Incluso, reveló que comparten un símbolo que representa su vínculo: “Tenemos un bichito simbólico en común. Son las runas celtas”. Un detalle íntimo que refleja el nivel de conexión entre ambos.
Finalmente, al ser consultada sobre la posibilidad de conocer a Araceli en persona, se mostró abierta, aunque sin forzar situaciones: “Intento respetar los espacios del otro. Si él lo considera, yo predispuesta siempre, con la mejor”. Y ante la insistencia, reafirmó: “Sí, obvio, ¿por qué no?”.