El regreso de Darío Barassi con Ahora Caigo marca una nueva etapa para el reconocido conductor en la pantalla de eltrece. El clásico ciclo de juegos de entretenimiento vuelve completamente renovado desde este lunes 9 a las 18.15hs, con mecánicas inéditas y la posibilidad de otorgar premios de hasta 10 millones de pesos por emisión. De la charla exclusiva que tuvo con Teleshow, se desprende que Barassi vive este regreso con entusiasmo, en la búsqueda de reafirmar su lugar como una de las figuras clave del entretenimiento argentino.
Pero además de conducir “Ahora Caigo”, el presentador desarrollará una intensa agenda artística este año, según detalló: “Tengo el lanzamiento de ‘Gutiérrez Is My Name’ en Disney Plus, el estreno una película que se llama ‘Vacaciones con papá’, ambos productos de Pampa. También llega ‘Love is Blind 2’ en Netflix con la gente de Fremantle. Hay mucho trabajo para mostrar, que se hizo antes pero se muestra este año. En el segundo semestre tengo dos propuestas de película, obras de teatro para leer y muchas ganas de volver al teatro”. En resumen, como dice, “laburo hay, y pretendo poder equilibrar todo”.
—¿Qué sensaciones te genera volver a estar al frente de un ciclo como “Ahora Caigo”?
—Son varias. Es gratificante, por un lado, y por otro me genera expectativa. Me parece que está bueno que no se vuelva rutina, así que esta vuelta con Ahora Caigo es distinta. Yo vuelvo fresco, con ganas, con energía, con pilas, con un casting de gente que quiere jugar, como muy power, muy bueno. Distinta lógica para llevarte la plata, diez millones de pesos que se pueden ir por programa. Esta posibilidad que me dan eltrece y Boxfish de tener una hora y media todas las tardes para entrar en la casa de los argentinos y divertirlos, o intentar entretenerlos, que jueguen en familia y demás, es algo que siempre voy a agradecer. La conducción se ha vuelto un oficio, una vocación, así que estoy muy expectante.
—¿Cómo describirías las principales novedades que trae el programa?
—Mirá, las principales novedades que tiene el programa: cambiamos la paleta de colores para hacer un programa más power, más fuerte, más verano. De los diez juegos solo quedan tres que hacíamos siempre y ahora hay siete nuevos, algunos con cambios más radicales, otros no tan significativos. Hay siete juegos distintos con otra mecánica, otros tiempos. Es el mismo formato, pero renovado, eso lo vuelve tentador. Y cambia la manera de llevarse la plata, es mucho más fácil poder llevarse la guita. Y el gordo también vuelve renovado… con dos kilos menos (ríe).
—¿De qué manera buscás conectar con los participantes y el público desde tu rol como conductor?
—Mirá, trato de que tenga una cuota grande de Darío actor, otra del personaje de Barassi y también una gran parte mía. Es bastante genuino, bastante cercano a quien soy yo en la vida. Me encanta estar con once personas nuevas todos los días porque me encanta conocer gente. Soy curioso por naturaleza, empático por naturaleza, me divierte, lo disfruto. Ese contacto con el público y los participantes es genuino, natural, cero careta. Obviamente pretendo que tenga gracia, humor y apelo a lo que mi cabeza tenga para generar, para aprovechar lo que cada participante me entrega. Vuelvo recargado, con energías para estar fresco, atento, despierto y generar la mayor cantidad de situaciones divertidas e interesantes posibles mientras jugamos y repartimos plata.
—¿Qué elementos pensás que mantienen intacta la esencia de “Ahora Caigo” a pesar de los cambios?
—Mirá, yo empecé en el 2019, si no me equivoco, o 2020. Así que ya estoy en mi séptimo año consecutivo haciendo un programa al aire en las tardes de eltrece. Creo que hay un público fiel. Por algo sigue pasando, por algo el canal sigue apostando, la productora sigue apostando, las marcas siguen apostando y yo lo sigo eligiendo. Siento que hay algo ahí que se generó y como todo, tiene una cuota de azar. Me siento un tipo muy bendecido en mi carrera, pero todo el equipo de producción, el canal y mi persona ponemos toda la carne en la parrilla. Dejo todo lo que tengo en cada programa: cabeza, voz, ingenio, pasión, canto, todo. Siento que eso es lo que mantiene un poco intacta la esencia, que todos somos un gran equipo apuntando a la excelencia y eso marca la diferencia.
—¿Qué expectativas tenés respecto a esta nueva temporada en relación a tu carrera?
—Mirá, las expectativas siempre son altas. Soy un tipo ambicioso por naturaleza. Yo no salgo a la cancha a ver qué pasa, salgo a la cancha a ganar. Después, qué es ganar es debatible, es subjetivo, pero salgo a ganar. Salgo a que cada programa sea una bomba, entretenido, dinámico, bien hecho, bien producido, bien armado. No es como: “Ah, bueno, voy, me pongo en modo automático”. Cero. Voy y dejo el 100 y siento que esa es la filosofía de la productora y del canal para con el programa. Así que bueno, las expectativas, las mejores. Vamos con todo. Corte a dos puntos de rating, el gordo despedido. Esperemos que no… (risas)
—¿Cómo viviste la coincidencia entre el aniversario de tu casamiento con Lucía Gómez Centurión y el anuncio del regreso de “Ahora Caigo”?
—Lo del aniversario del casorio y el lanzamiento del programa fue una mera coincidencia, pero ambos fueron para festejar. Dos de los principales motivos de plenitud y disfrute que tengo en mi vida tienen que ver con lo familiar y lo laboral. Siempre que esos dos universos estén bien, yo creo que la cosa está bien y que la vida está encaminada. Celebro a mi familia, celebro a mi mujer, celebro a mis hijas y celebro la posibilidad de tener trabajo y hacerlo como me gusta.
—¿Podés equilibrar la demanda de la televisión con el tiempo que le dedicás a tu familia?
—Mirá, soy bastante organizado con los tiempos. Lo único que me importa más que mi trabajo son mis hijas y mi mujer, mi casa. En la medida en que ambos aspectos estén satisfechos, que yo tenga tiempo de calidad para ser un buen padre, un buen marido y un buen conductor y hacer un buen producto, la cosa funciona. Soy organizado y en el medio también trato de meter algún deporte, un poco de vida social porque me gustan mucho también mis amigos, y aunque por ahí no parezca, pretendo tener una buena salud. Soy un tipo que trata el equilibrio, que como a todos me cuesta un montón. Ahora estoy sentado, relajado y te estoy contestando, pero en la vida voy haciendo malabares con melones y a veces se caen todos y a veces no. Pero cuando se caen todos y no funciona, al día siguiente tengo la nueva posibilidad de volver a ordenarlo.
—Con una carrera en ascenso y una familia consolidada, ¿qué sueños o metas te gustaría alcanzar en ambos planos en los próximos años?
—La familia consolidada la tengo, pero la vida y la familia son movimiento. Mis hijas cada día son un desafío distinto. La pareja también siempre es un desafío, hay que mantenerla activa, incentivada. Trato de ser un papá activo, un marido activo en el sentido de estar atento, de innovar, involucrarme, tener diálogo. Con mis hijas intento estar en todas sus actividades, escucharlas, acompañar su crecimiento. Y lo mismo con mi laburo. Siento que tengo una carrera en ascenso: siempre hay trabajo, siempre hay ofertas.