El ambiente de la farándula local, siempre al filo de la polémica, se agitó cuando Floppy Tesouro confirmó un incómodo encuentro con Martín Migueles, expareja de Wanda Nara, hace dos años en un restaurante. La noticia estalló en el ciclo Mitre Live, donde la empresaria expuso detalles de una situación que, hasta ahora, permanecía resguardada en la intimidad.
Floppy no dudó en ponerle palabras al episodio. “Es algo que puedo realmente hablarlo con total libertad, porque me parece que cuando las cosas son ciertas no tiene nada de malo y era un momento de la vida. No entiendo cómo se filtra esto, porque fue hace dos años y la verdad que yo nunca lo conté, me pareció un dato menor”, soltó, con la voz firme, ante las preguntas de Juan Etchegoyen.
La duda estaba planteada: ¿Quién filtra los secretos del pasado cuando menos se espera? La modelo buscó en todo momento evitar la polémica: “En ese momento no era la pareja de Wanda, con quien tengo buena onda. Es una colega con la que yo nunca tuve ni un sí ni un no, y ustedes lo saben, Si bien no somos amigas, tenemos muy buena onda cuando nos vemos, hemos ido a cumpleaños. Yo tengo la mejor, trato de tenerla mejor con todas mis colegas", aseguró.
Con esta misma postura, se hizo cargo del encuentro con Migueles, destacando siempre la fecha, alejada del vínculo con Nara: “No tengo por qué mentir, pero es cierto lo que contaste”, recalcó, para desactivar cualquier posibilidad de enfrentamiento con la conductora de MasterChef Celebrity.
La escena, reconstruida por Tesouro, tiene la simpleza de lo cotidiano, pero la fuerza de lo inesperado. “Ya hace un año y medio que estoy con Salvador, esto habrá sido hace dos años aproximadamente. Sí, sucedió, pero era un chico soltero. Yo también en ese momento estaba sola o estaba empezando a conocer a alguien, no me acuerdo, pero es vintage”.
Respecto de cómo llegó su nombre a los portales, dio su versión: “Calculo que esto sale a raíz de que ahora se está hablando mucho de él. Es la típica que cuando se habla mucho de alguien saltan trapitos al sol y caigo yo bastante seguido en varias volteadas de estas”, explicó la modelo, consciente de cómo la exposición pública magnifica cualquier gesto.
El relato se detiene en los detalles: “L que te puedo contar es lo que yo viví. Yo salía con mi amigo Maxi de un restaurante y él estaba en la escalera y me dijo que me quería conocer y yo le dije que no, que muchas gracias, que estaba conociendo a alguien y seguí caminando. No hubo mucho más que eso, ni seguí en conversaciones, pero no tengo por qué decir que no, porque en esa época no estaba con Wanda, así que acá no estoy afectando a nadie”.
Floppy también se refirió al curioso escenario de seducción: “Es raro que te vengan a encarar en una escalera, pero pasa todo el tiempo, son hombres, y los hombres cuando están solos a veces se tiran a la pileta”, reconoció, restando dramatismo a lo sucedido.
“Yo no veo mal que un hombre soltero te encare y después la dama dice sí o no, pero para mí no es un dato tan importante. Pero si esto hubiese pasado cuando Migueles estaba en pareja con ella, la hubiese llamado. Acá no ha pasado nada”, concluyó Floppy, cerrando la puerta a cualquier especulación. El episodio, breve y sin consecuencias, solo cobra peso por el contexto actual de Martín Migueles junto a Wanda Nara.
Con el inesperado triángulo retro Wanda-Migueles-Floppy, la farándula mostró una vez más que los secretos nunca duermen y que, a veces, lo que parece intrascendente puede ser el centro de todas las miradas.