Las tensiones en la casa de Gran Hermano (Telefe) cada vez se hacen más visibles y la convivencia transita por uno de sus momentos más delicados, donde cualquier problema, por más chico que sea, termina desatando una guerra que incluye desde gritos y amenazas hasta el robo de la poca comida de la que disponen, en un instante de la competencia en que debido a los malos resultados en las pruebas semanales, el presupuesto con el que cuentan es cada vez más escaso.
Uno de los episodios más fuerte se vivió en las últimas horas y tuvo como personaje principal a Virginia, quien cuestionó la desaparición del queso cuando estaban comiendo polenta. Así, con Martín, el Chino, como destinatario principal de sus dardos, todos se vieron involucrados en el tenso encuentro que se vivió en la cocina.
“No señalé a nadie. Señalé a los que se comieron el queso”, expresó la participante, ante lo que el joven le aclaró que ella había fijado sus sospechas en un minúsculo grupo al que denominó como “ustedes”. Sobre ello, Virginia expresó: “Vos sabés quiénes son los cinco que estaban acá, yo lo sé”. Sin perder la paciencia, El Chino explicó: “No fuimos solo cinco, simplemente. Entre cinco no te comes tanto queso, o sea”.
Pero ella no lo dejaría todo ahí: “Sí, se lo comen tranquilamente. De todos modos, bueno, si fueron más de cinco, fueron más de cinco. Está bien, Chino, ¿sabés qué? Ustedes son perfectos y nunca cometen un error, y lo peor que tienen es no admitirlo. Porque cuando uno se manda a una...”, cuando fue nuevamente interrumpida por Martín, quien intentaba explicarle que luego de las pizzas realizadas la jornada anterior había sobrado: “Y de ayer a hoy, ¿quién se comió el queso?”, preguntó a lo que Furia irrumpió con la intención de poner paños fríos y explicó que “tal vez alguien se lo comió en el desayuno y no pasa nada”.
Pero quien comenzó la discusión no lo dejaría allí y expresaría: “Yo pizza no comí, yo arroz no comí, digo... Me guardaron dos pedacitos así que no tenían nada de queso. Entonces digo, yo no me quejo de eso, no me importa quién se comió. Lo que me importa es que hoy estuvimos hablando de la comida, hay una situación caótica hasta el lunes. Y 5, 6, 7, no sé, pocas personas, menos de la mitad de la casa, se comieron, dicho por vos, el 60% del queso. Queso que si hubiésemos hablado entre todos, estaba bueno para alivianar una comida que puede ser una cagada. Nada más”, en referencia a la polenta.
Continuaría entonces con su relato explicando: “Yo cuando digo ustedes, dije ustedes, no los estoy señalando a ustedes tres. No, para nada. Después me dirigí a Nico y a vos porque eran los que estaban hablando. ¿De qué se van a quejar? Si siempre comen mejor que el resto. Porque el resto no tiene problema en que coman mejor, pero en una situación de emergencia es una actitud fea, nada más. Y ya sé que por esto me van a cagar votando. Vótenme, me voy a la mierda, está todo bien. Pero está todo bien”.
El silencio del resto continuaba, y Virginia aprovechaba el instante para continuar con su relato respecto de la falta de empatía en tiempos en que la comida escasea en la casa: “Ya me vengo quedando callada un montón de veces. Porque hubo un montón de estas actitudes chotas. Por ahí no solo de ustedes. Bueno, fantástico. Hoy era una situación muy extrema y que me pareció horrible el gesto. Nada más”, cerró.
Ante ello, Martín intentó un pedido de disculpas, que no fue aceptado: “Te agradezco, pero sé que no son disculpas sinceras. No es a mí, es a toda la casa. Lo mismo que cuando se levantan y se comen casi todo el pan que hicieron. Hoy hubo gente que ni probó el pan, yo lo probé porque corté dos pedacitos y me los escondí, que es horrible, y me los llevé a mi pieza”, explicaría la participante, que fue interrumpida por su interlocutor, quien destacó que muchas veces no desayunó para dejar para el resto.
Es en medio de este panorama, esta noche hay una nueva gala de eliminación, cuya placa quedó conformada por Damián (quien recibió la fulminante), Emmanuel (con 15 votos), Joel (10), Mauro (9) y Florencia (con 6 votos).