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4 consejos para conducir un vehículo automático en subidas y bajadas durante la ruta Buenos Aires a Mendoza

Se aconseja recurrir al modo manual en pendientes pronunciadas, conservar la palanca en Drive durante los descensos y mantener una distancia de seguridad con otros autos

Conducir un automático en pendientes requiere anticipación, control de la velocidad y un uso adecuado de la transmisión. (Foto: Ford)

La ruta entre Buenos Aires y Mendoza en Argentina exige adaptar la conducción a cambios de relieve, sobre todo en los trayectos con ascensos y descensos. En un vehículo con transmisión automática, el uso correcto de las marchas y del freno ayuda a conservar el control del auto y a evitar exigencias innecesarias sobre el motor y la caja.

Las pendientes requieren anticipación, una velocidad acorde y distancia suficiente respecto de otros vehículos. Ford sugiere no resolver las subidas con aceleraciones sostenidas a fondo ni descender en punto muerto, prácticas que pueden elevar el consumo de combustible, reducir la capacidad de respuesta y afectar componentes de la transmisión.

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Qué hacer antes de subir una pendiente en un automático

Antes de ingresar a una pendiente, conviene observar el tránsito, calcular el espacio disponible y mantener un ritmo de circulación constante.

Es clave mantener la velocidad del auto al subir la pendiente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si el auto pierde velocidad durante el ascenso, no significa que exista una falla: la transmisión automática puede no haber seleccionado una relación que permita al motor trabajar con las revoluciones necesarias.

En ese contexto, presionar el acelerador hasta el fondo durante un período prolongado no constituye la mejor respuesta. Según Ford, esa maniobra puede generar un mayor desgaste mecánico y un consumo de combustible más alto.

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La conducción debe priorizar una aceleración progresiva, sin cambios bruscos de ritmo ni maniobras que sorprendan a quienes circulan detrás.

En ascensos pronunciados, el modo manual puede ayudar a que el motor mantenga las revoluciones necesarias sin exigir aceleraciones sostenidas. (Foto: Ford)

En qué momento conviene seleccionar el modo manual en un automático

Si la subida es muy inclinada y el auto no mantiene la potencia esperada, puede ser útil pasar del modo Drive al modo manual. En muchos vehículos automáticos, esta función permite elegir la marcha mediante una posición identificada con los símbolos “-/+” o con números en la selectora.

Para iniciar un ascenso exigente, Ford aconseja colocar la transmisión en primera marcha y aumentar las relaciones a medida que cambie la pendiente. De esa forma, el motor alcanza un régimen de revoluciones más adecuado para entregar fuerza sin depender de una aceleración constante al máximo.

Además, la elección manual de las marchas permite que el conductor intervenga con mayor precisión cuando el sistema automático tarda en reaccionar ante un cambio de inclinación.

En los descensos, la palanca debe permanecer en Drive para conservar la capacidad de respuesta del vehículo y regular la velocidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

No se trata de circular siempre en primera: una vez que el terreno lo permita, corresponde subir de marcha para evitar revoluciones innecesariamente altas y mantener una conducción eficiente.

Por qué se debe mantener la palanca del vehículo en Drive al bajar

En los descensos, la gravedad puede aumentar la velocidad del vehículo en pocos segundos. Por ese motivo, la palanca debe permanecer en Drive o en el modo de conducción seleccionado por el fabricante, porque esa posición conserva la posibilidad de que la transmisión acompañe la marcha y responda ante una necesidad de aceleración o reducción.

Bajar en neutral no es seguro. La práctica no representa un ahorro de combustible y puede dificultar una reacción rápida si el tránsito, una curva o un obstáculo obligan a recuperar tracción. Otro riesgo es que circular sin una marcha acoplada puede afectar el funcionamiento de la transmisión automática.

Una distancia suficiente con otros vehículos y frenadas progresivas permiten afrontar las bajadas con mayor margen de reacción. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El conductor debe vigilar el velocímetro y regular el ritmo con el pedal del freno cuando la inclinación impulse al auto más allá de la velocidad elegida. El objetivo es sostener una marcha controlada, dentro de los límites señalizados, sin esperar a que el vehículo gane mucha inercia para intervenir.

Qué distancia y uso del freno permiten descender con control en una bajada

Mantener una distancia amplia con el vehículo de adelante es necesario en cualquier ruta, pero cobra otra dimensión en una bajada. El margen permite reaccionar ante una reducción repentina de velocidad, una detención o una maniobra imprevista, sin depender de una frenada brusca.

Asimismo, el pie debe estar disponible sobre el freno para hacer correcciones suaves cuando sea necesario. Una presión progresiva permite moderar la velocidad y sostener una separación segura respecto del resto del tránsito.

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