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Cada cuánto debes limpiar el aire acondicionado para evitar polvo, moho y reparaciones costosas

La revisión anual del electrodoméstico y la limpieza o el recambio de filtros cada uno a tres meses permite reducir fallas que aumentan el consumo eléctrico

El cuidado del aire acondicionado debe estar acompañado con buenas prácticas de uso. (Foto: Europa Press)

La limpieza y el mantenimiento del aire acondicionado inciden en su capacidad para enfriar, en la calidad del aire interior y en el riesgo de reparaciones costosas. El polvo acumulado en filtros y serpentines obliga al electrodoméstico a trabajar más, mientras que las obstrucciones en el desagüe pueden favorecer filtraciones, malos olores y la aparición de moho.

Los usuarios deben saber que una rutina de cuidado no requiere desmontar por completo la unidad, aunque ciertas revisiones deben quedar en manos de técnicos especializados.

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La frecuencia depende del uso, del clima y de las condiciones del hogar. Un sistema encendido durante gran parte del día necesita controles más seguidos que otro utilizado de forma ocasional.

La revisión completa se debe hacer cuando se usa el aire acondicionado por un periodo largo de tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cada cuánto se debe hacer una revisión completa del aire acondicionado

Según el fabricante Midea, el sistema debería recibir una revisión preventiva al menos una vez al año. Este control permite comprobar el estado de los componentes principales, detectar piezas desgastadas y corregir fallas antes de que afecten el rendimiento.

En zonas de altas temperaturas o en viviendas donde el electrodoméstico funciona casi todo el día, la periodicidad puede aumentar a dos inspecciones anuales. Esta pauta es útil en hogares con mascotas, cerca de calles con mucho polvo o en ambientes donde se acumulan partículas con rapidez.

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Por qué los filtros del aire acondicionado requieren atención cada uno a tres meses

Los filtros del aire acondicionado son la primera barrera frente al polvo, el pelo de mascotas y otras partículas suspendidas. Cuando se saturan, el paso del aire disminuye y el aparato tarda más en alcanzar la temperatura programada. En períodos de uso intenso, conviene revisarlos cada mes.

Un mal estado de los filtros puede hacer que el electrodoméstico funcione mal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los filtros lavables pueden aspirarse o enjuagarse con agua, siempre que luego se sequen por completo a la sombra antes de volver a colocarlos. Como referencia, la limpieza o el recambio debe realizarse cada uno a tres meses, según la calidad del aire y la cantidad de horas de uso del aparato.

En qué momento se deben limpiar los serpentines y el sistema de desagüe

Los serpentines del evaporador y del condensador requieren una inspección dos veces al año. La suciedad sobre estas piezas dificulta el intercambio de calor y reduce la potencia de refrigeración.

Una limpieza suave con cepillo o aspiradora puede retirar el polvo superficial; si hace falta, puede usarse jabón suave y agua, con precaución para no doblar las aletas.

Asimismo, el sistema de desagüe debe revisarse con la misma frecuencia. Un tubo obstruido puede provocar pérdidas de agua, humedad en paredes o muebles y condiciones propicias para el moho.

En los aparatos con unidad exterior se debe cuidar que no tenga obstrucciones. (Foto: Europa Press)

Es conveniente verificar que no haya olores, residuos ni deterioro en la manguera. Si el conducto está en mal estado, corresponde reemplazarlo.

Qué cuidados necesita la unidad exterior del aire acondicionado

La unidad exterior necesita espacio libre para expulsar el calor. Hojas, tierra, bolsas, ramas y otros residuos pueden bloquear las rejillas y alterar el flujo de aire. La limpieza exterior puede hacerse con un paño húmedo, mientras que los restos acumulados alrededor deben retirarse de forma periódica.

En aparatos de ventana conviene comprobar la inclinación hacia el exterior para facilitar el drenaje del agua condensada. Es clave revisar los soportes de fijación, sobre todo después de lluvias, vientos fuertes o una temporada de inactividad. Un modelo mal sostenido puede generar vibraciones, filtraciones y problemas de seguridad.

La revisión de un profesional permite reducir daños prematuros en el aparato. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles señales indican que el aparato necesita una revisión profesional

El compresor debe inspeccionarse al menos una vez al año, como parte del mantenimiento general. Es uno de los componentes centrales del sistema y cualquier falla puede afectar la refrigeración completa.

Ruidos fuera de lo común, vibraciones persistentes, pérdida de capacidad para enfriar o facturas de electricidad más altas son señales que justifican una revisión.

Las intervenciones relacionadas con refrigerante, conexiones eléctricas internas o fugas deben quedar a cargo de personal capacitado. Intentar reparar esas partes sin los conocimientos y las herramientas adecuadas puede agravar el problema.

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