Durante más de noventa minutos, la atención se centró en el césped y no en los mensajes, las bromas ni las partidas de PlayStation. Kylian Mbappé y Achraf Hakimi se encontraron este jueves como capitanes de Francia y Marruecos, disputando un lugar en las semifinales del Mundial 2026. El vínculo personal entre ambos permaneció inalterable tras el final del partido.
La historia conjunta de Mbappé y Hakimi comenzó en París Saint-Germain (PSG). El defensor marroquí se incorporó al club francés en 2021 y no dominaba el idioma al llegar. “Cuando llegué a París no hablaba francés y Kylian hablaba un poco de español. Él fue quien se acercó primero. Me ayudó desde el primer día y nació una amistad instantánea. Siempre estuvimos el uno para el otro, en los buenos y en los malos momentos. Pase lo que pase en el fútbol, nunca tenemos nada que reprocharnos”, recordó Hakimi.
Desde entonces, la relación entre ambos futbolistas trascendió el fútbol. Además de compartir vestuario, Mbappé facilitó la adaptación de su compañero en la capital francesa y, a cambio, Hakimi le enseñó español. La conexión personal se extendió fuera de los entrenamientos y los partidos.
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Vacaciones y videojuegos
Aunque sus caminos se separaron en el ámbito de clubes, el lazo entre Mbappé y Hakimi siguió siendo estrecho. Ambos mantienen comunicación frecuente y aprovechan cualquier oportunidad para jugar juntos en línea a la PlayStation. Cuando las agendas lo permiten, también coinciden en vacaciones o encuentros fuera de los compromisos deportivos.
“No es mi amigo dentro de la cancha”, escribió Hakimi con una sonrisa en sus redes sociales antes de uno de los duelos como rivales, una frase que resume el acuerdo entre ambos: durante el partido, solo existen Francia y Marruecos.
Rivalidad en las grandes citas
El enfrentamiento en el Mundial 2026 no fue el primero en la historia competitiva entre ambos. En la semifinal del torneo disputado en Qatar 2022, Francia superó a Marruecos por 2-0. A propósito de aquel cruce, Mbappé recordó que durante la concentración ambos hablaron de vacaciones, amigos y de las partidas compartidas en el videojuego Football Manager.
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“Recién cuando nos encontramos en el túnel entendimos que había llegado el momento de competir”, relató Mbappé sobre el momento previo al inicio del partido. La escena volvió a repetirse este jueves, cuando por un rato dejaron de ser dos amigos que comparten horas frente a la consola para convertirse en rivales directos por un puesto entre los cuatro mejores del mundo.
Tras el pitazo final, la amistad entre Kylian Mbappé y Achraf Hakimi siguió intacta. La historia compartida por ambos futbolistas es un ejemplo de cómo los vínculos personales pueden mantenerse firmes incluso cuando la exigencia deportiva los posiciona en bandos opuestos. El respeto mutuo y la camaradería prevalecieron más allá de cualquier resultado en la cancha.
Figuras virtuales dentro del juego
Además de destacar en sus respectivos equipos, la pareja de amigos también es protagonista en los juegos que disfrutan millones de aficionados.
En EA Sports, Mbappé se mantiene en la cúspide con una impresionante valoración general de 91, una cifra que lo sitúa coliderando el ranking mundial masculino de la franquicia. Es el terror de las defensas virtuales gracias a su atributo insignia: un ritmo descomunal de 97 que combina una aceleración y velocidad punta casi inalcanzables. A esto se le suma un regate quirúrgico de 92 y una definición letal de 90 en el tiro.
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Por su parte, Hakimi ha dado un salto evolutivo espectacular en las bases de datos de EA Sports, consolidándose con una merecida valoración general de 89. El lateral marroquí es la definición perfecta del carrilero moderno en el juego. Destaca principalmente por su imponente ritmo de 92 —con una velocidad de sprint que llega a los 95 puntos— y un equilibrio envidiable entre su capacidad ofensiva y destructiva, firmando una calificación de 82 tanto en pases como en defensa.