Detectar vida en otros planetas podría ser más fácil gracias a esta tecnología

El futuro telescopio HWO podría contar con tecnología capaz de superar ampliamente las capacidades del James Webb y abrir una nueva etapa en la búsqueda de mundos habitables

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La imagen muestra el Observatorio de Mundos Habitables (HWO), un telescopio espacial futurista, en órbita sobre un fondo estelar, con un planeta rocoso a la vista. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La búsqueda de vida fuera del Sistema Solar podría dar un importante salto en las próximas décadas gracias a una nueva generación de instrumentos capaces de analizar con mucha más precisión las atmósferas de planetas lejanos.

Un grupo de investigadores encabezado por Daniel Jaffe, de la Universidad de Texas en Austin, propuso incorporar espectroscopía infrarroja de alta resolución al futuro Observatorio de Mundos Habitables (HWO), un telescopio espacial que se perfila como uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la década de 2040.

La propuesta, respaldada por recientes avances tecnológicos, permitiría detectar con mayor facilidad moléculas clave asociadas a la habitabilidad y estudiar con más detalle las condiciones de los exoplanetas. Los científicos sostienen que esta tecnología podría acercar a la humanidad a responder una de las preguntas más importantes de la ciencia: si existe vida más allá de la Tierra.

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Investigadores buscan desarrollar un Observatorio de Mundos Habitables (HWO). (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un telescopio diseñado para encontrar mundos habitables

El Observatorio de Mundos Habitables, conocido por sus siglas HWO, todavía se encuentra en fase de definición. La misión está concebida para estudiar planetas similares a la Tierra que orbitan otras estrellas y analizar sus atmósferas en busca de señales químicas compatibles con la existencia de vida.

Sin embargo, los investigadores consideran que para alcanzar ese objetivo será necesario dar un salto importante respecto a las capacidades actuales del telescopio espacial James Webb (JWST), considerado hoy uno de los instrumentos más avanzados de la astronomía.

El JWST posee una resolución espectral cercana a 3.600, suficiente para numerosos estudios, pero limitada cuando se trata de identificar con claridad compuestos presentes en cantidades muy pequeñas en las atmósferas de los exoplanetas.

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El Observatorio de Mundos Habitables (HWO) podría tardar hasta el 2040 en ser puesto en órbita. (Imagen Ilustrativa Infobae).

La propuesta busca multiplicar por doce la capacidad actual

El equipo liderado por Daniel Jaffe plantea equipar al HWO con un espectrógrafo capaz de alcanzar una resolución de 45.000, más de doce veces superior a la del James Webb.

Esta mejora permitiría distinguir con mayor precisión moléculas como el dióxido de carbono (CO2), cuyas firmas espectrales suelen ser débiles y difíciles de detectar.

Además, una mayor resolución ayudaría a separar la luz emitida por el planeta de la intensa radiación proveniente de su estrella anfitriona, uno de los principales desafíos de la observación de exoplanetas.

Los científicos explican que esta capacidad aumentaría considerablemente la relación señal-ruido, mejorando la calidad de los datos obtenidos.

La idea del nuevo telescopio es investigar planetas similares a la Tierra y averiguar si su atmósfera es compatible con la vida. (Imagen Ilustrativa Infobae).

También sería posible estudiar el clima de otros mundos

Otra de las ventajas de la propuesta es que permitiría analizar fenómenos meteorológicos en planetas situados a años luz de distancia.

Gracias al estudio de los desplazamientos Doppler en las líneas espectrales, los investigadores podrían calcular velocidades orbitales y observar cómo evolucionan las condiciones atmosféricas de estos mundos.

Para ello sería necesario utilizar coronógrafos, instrumentos diseñados para bloquear la luz de las estrellas. Aunque estos sistemas no eliminan completamente el brillo estelar, un espectrógrafo de alta resolución facilitaría diferenciar el ruido residual de la información proveniente del planeta.

Dos avances tecnológicos hicieron posible esta propuesta

Hasta ahora, este tipo de instrumentos presentaban varios inconvenientes. Eran grandes, pesados y producían interferencias eléctricas que reducían la calidad de las observaciones.

Sin embargo, el estudio señala que dos desarrollos recientes cambiaron el panorama. El primero corresponde a las redes de difracción de inmersión en silicio y los grismas, componentes capaces de reducir considerablemente el tamaño y peso de los espectrógrafos.

Espera que el nuevo telescopio sea puesto en funcionamiento en 2040, mientras tanto, se realizarán misiones intermedias. (REUTERS)

La segunda innovación se encuentra en las matrices de fotodiodos de avalancha (APA), detectores con niveles de ruido extremadamente bajos y una corriente oscura prácticamente nula.

Según los investigadores, estas tecnologías permiten captar señales muy débiles y separar con mayor precisión la luz del planeta de la proveniente de su estrella.

Antes del gran telescopio, los científicos proponen una misión de prueba

Aunque ambas tecnologías ya han sido utilizadas en observatorios terrestres, todavía deben ser probadas en el espacio.

Por ello, el equipo de Daniel Jaffe propone una misión de demostración tecnológica que permita validar estos sistemas antes de incorporarlos al HWO.

El lanzamiento del Observatorio de Mundos Habitables todavía podría tardar alrededor de veinte años, por lo que existiría tiempo suficiente para desarrollar una misión intermedia. No obstante, por ahora no existe una vía clara de financiación para llevarla a cabo.

Pese a ello, los investigadores consideran que esta tecnología podría ser decisiva para aprovechar todo el potencial del futuro telescopio y acercar a la humanidad a uno de sus mayores objetivos científicos: detectar indicios de vida en otros planetas.