Khaby Lame vende su identidad digital: el influencer que tendrá un clon de IA para crear contenido 24/7

El influencer autorizó un clon impulsado por inteligencia artificial capaz de replicar su imagen, su voz y su comportamiento, abriendo una nueva etapa en la producción de contenido

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Khaby Lame podrá seguir apareciendo en redes a toda hora gracias a una decisión que cambia el juego para los creadores digitales - REUTERS/Guglielmo Mangiapane

Durante las 24 horas del día, Khaby Lame podrá estar presente en redes sociales, incluso mientras duerme. El influencer italiano de origen senegalés se convirtió en el primer creador de contenido que autoriza el desarrollo de un clon digital: una versión basada en inteligencia artificial capaz de replicar su imagen, su voz y su comportamiento para generar videos y publicaciones sin límites geográficos ni horarios.

El acuerdo, que incluyó la venta de su empresa Step Distinctive Limited por cerca de 975 millones de dólares a una firma internacional, marca un hito en la industria digital. La operación plantea preguntas sobre los límites del uso de la tecnología en el entretenimiento y sobre la autenticidad de los contenidos que consumen millones de usuarios en redes.

Lo que Khaby Lame decidió hacer con su imagen, su voz y su comportamiento marca un punto de quiebre en las redes sociales - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El salto a la fama de Khaby Lame

La historia de Khaby Lame ilustra el impacto de la revolución digital en la construcción de la fama. Nacido en Dakar, Senegal, y radicado en Italia desde niño, Lame ganó notoriedad mundial durante el confinamiento por la pandemia de Covid-19. Su estrategia fue simple y efectiva: desmontar tutoriales complicados y mostrar soluciones sencillas a problemas cotidianos, utilizando solo gestos y expresiones faciales.

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Sin pronunciar palabras, sus videos conectaron con una audiencia transversal que superó los 160 millones de seguidores en TikTok. El recurso del lenguaje no verbal permitió que su contenido viajara entre países y culturas, convirtiéndose en símbolo de creatividad e ingenio en la comunicación digital. Su éxito radica en la capacidad de transmitir frustraciones comunes a través de una actitud desenfadada y un formato visual universal.

De fenómeno viral a empresario global

El alcance de Khaby Lame no se limitó a la viralidad. Detectó el potencial de su marca personal y fundó Step Distinctive Limited, una empresa destinada a gestionar su imagen, contratos comerciales y productos propios. Este paso lo llevó a consolidar una estructura empresarial que profesionalizó su actividad y diversificó sus fuentes de ingreso.

La innovación más reciente fue la creación de un “gemelo digital” impulsado por inteligencia artificial. Mediante el uso autorizado de su Face ID, Voice ID y patrones de comportamiento, Lame posibilitó que una IA genere contenido en directo para comercio electrónico, en distintos idiomas y en cualquier franja horaria. Así, la generación de videos y campañas ya no depende de su tiempo ni de su presencia física ante la cámara.

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La nueva etapa de Khaby Lame combina millones de dólares, inteligencia artificial y una idea que podría cambiar la fama online - REUTERS/Eric Gaillard

El acuerdo millonario y el futuro de la identidad digital

En enero de 2026, Khaby Lame vendió Step Distinctive Limited por casi 900 millones de dólares, manteniendo el control como accionista mayoritario y asegurando su rol en la estrategia de la empresa que explota su imagen a escala internacional. El acuerdo con Rich Sparkle Holdings permite comercializar la marca Khaby Lame en todo el mundo durante tres años, utilizando su clon digital para cubrir múltiples mercados y horarios.

Este movimiento redefine el valor de la marca personal en la economía digital. Más allá de la viralidad, la profesionalización y la diversificación de ingresos se consolidan como pilares para los creadores que desean trascender la volatilidad de las redes. La operación de Lame sirve de referencia para influencers y emprendedores digitales que buscan construir negocios sólidos a partir de su popularidad.

La autorización del uso de datos biométricos y patrones de comportamiento para la creación de un clon de IA abre un debate sobre los límites de la tecnología en el ámbito del entretenimiento. La posibilidad de que una inteligencia artificial genere contenido en nombre de una persona real plantea interrogantes en torno a la veracidad de los mensajes, el control de la identidad y la transparencia ante la audiencia.

En un entorno digital donde la autenticidad es un valor en alza, la historia de Khaby Lame muestra que la creatividad y la estrategia pueden transformar una reacción sencilla en un fenómeno global. Su caso anticipa nuevas formas de producción de contenido y modelos de negocio, al tiempo que obliga a repensar la relación entre creadores, tecnología y público en la era de la inteligencia artificial.