Preservar datos durante miles de años sigue siendo un desafío para la tecnología actual, pero Microsoft ha dado un paso clave con Project Silica, su proyecto de almacenamiento en vidrio capaz de mantener información legible por más de 10.000 años.
A diferencia de los soportes tradicionales, que pueden deteriorarse o volverse obsoletos con el tiempo, esta propuesta apunta a una solución resistente y de bajo mantenimiento para la conservación a largo plazo.
Project Silica: almacenamiento de datos en vidrio para la ‘eternidad’
Project Silica, desarrollado por Microsoft Research, redefine el concepto de archivo de larga duración al utilizar vidrio como medio principal en vez de soportes magnéticos u ópticos convencionales.
El sistema emplea láseres ultrarrápidos para grabar datos en forma de vóxeles tridimensionales dentro del vidrio, permitiendo que la información se codifique y permanezca inalterable durante siglos. A la hora de leer estos datos, se emplean técnicas ópticas avanzadas apoyadas en aprendizaje automático, lo que garantiza la recuperación precisa de la información almacenada.
Este enfoque no busca competir con discos duros o SSD en términos de velocidad de acceso, sino que su objetivo central es la durabilidad y la resistencia a condiciones extremas, como el calor o la exposición al agua.
Microsoft ya había demostrado la viabilidad del método en 2019, cuando logró almacenar la película ‘Superman’ en un pequeño trozo de vidrio, probando que la técnica puede resistir escenarios hostiles y pruebas de desmagnetización.
Avances técnicos y materiales: del laboratorio al vidrio borosilicato
El desarrollo presentado en 2026 introduce una mejora fundamental: la posibilidad de grabar datos en vidrio borosilicato, un material mucho más accesible y económico que la sílice fundida utilizada en ensayos anteriores.
Esto abre la puerta a la producción a mayor escala y reduce uno de los principales obstáculos para la aplicación práctica fuera del entorno experimental.
La innovación también afecta al proceso de escritura y lectura de datos. Se implementan los llamados phase voxels, que permiten grabaciones con un solo pulso láser, y se optimiza la escritura paralela para registrar múltiples puntos de datos al mismo tiempo. La lectura se simplifica, requiriendo solo una cámara asistida por inteligencia artificial para clasificar y mitigar posibles errores.
Capacidad, longevidad y retos para el almacenamiento masivo
En términos de capacidad, Project Silica puede alcanzar densidades de hasta 1,59 gigabits por milímetro cúbico, lo que equivale a unos 4,84 terabytes en un chip de vidrio de 12 centímetros cuadrados y 2 milímetros de grosor.
Esta cantidad permite almacenar millones de libros o miles de películas en 4K en un espacio mínimo, con una durabilidad estimada, tras ensayos de envejecimiento acelerado, de más de 10.000 años bajo condiciones normales.
Sin embargo, la tecnología todavía enfrenta desafíos significativos. El equipamiento especializado necesario, los tiempos de escritura inferiores a los sistemas comerciales y la producción a gran escala siguen siendo barreras.
Además, será necesario asegurar la compatibilidad futura y convencer a instituciones y empresas de la viabilidad de invertir en este tipo de conservación a ultralargo plazo.
Futuro del almacenamiento digital
Por ahora, Microsoft mantiene Project Silica en la esfera de la investigación compartida, invitando a otros actores a desarrollar aplicaciones concretas y a explorar el potencial de este avance para la preservación de datos históricos, científicos o culturales.
El objetivo es que, en un futuro, esta tecnología pueda complementar o reemplazar los métodos actuales, ofreciendo una solución robusta para guardar información durante milenios sin temor a la obsolescencia o a la degradación del soporte.
Con Project Silica, Microsoft apuesta por un futuro donde el almacenamiento digital deje de ser efímero y se convierta en un legado tangible para las generaciones venideras.