El auge de la inteligencia artificial está impulsando una transformación profunda en el consumo energético de Estados Unidos, con proyecciones que anticipan que los centros de datos podrían llegar a utilizar hasta cuatro veces más electricidad para 2030.
La advertencia surge tras el lanzamiento del Next-Generation Data Centers Institute (NGDCI), una iniciativa del Oak Ridge National Laboratory (ORNL) que busca enfrentar los desafíos energéticos derivados del avance de la IA.
El impacto de la IA en la demanda eléctrica
El director de Oak Ridge National Laboratory, Stephen Streiffer, declaró que la inteligencia artificial está revolucionando diversos sectores, pero también está generando una demanda de energía sin precedentes. El laboratorio subraya que el consumo eléctrico de los centros de datos asociados a la IA podría duplicarse o triplicarse en la próxima década, presionando aún más una infraestructura energética ya exigida.
De acuerdo con el análisis de la Electric Power Research Institute, los centros de datos representan actualmente más del 4% del consumo eléctrico en Estados Unidos, una cifra que podría elevarse hasta el 17% en 2030. Este crecimiento está vinculado principalmente a las operaciones y entrenamiento de grandes modelos de IA, que requieren potencias considerables para funcionar de manera eficiente.
Estrategias para afrontar el desafío
El Next-Generation Data Centers Institute consolidará la experiencia de ORNL en tecnologías energéticas, computación, ciencia de redes y ciberseguridad, con el objetivo de desarrollar infraestructuras más seguras, eficientes y confiables. Entre las prioridades de la nueva institución se encuentran el desarrollo de sistemas de refrigeración avanzados, gestión optimizada de la energía y operación integrada con la red eléctrica.
El instituto se apoyará en el proyecto Modeling Energy Growth Associated with Data Centers (MEGA-DC), que emplea herramientas avanzadas para modelar el impacto económico y técnico de las mejoras en infraestructura necesarias para desarrolladores, compañías eléctricas y responsables políticos.
Los investigadores de ORNL plantean que los centros de datos podrían convertirse en activos nacionales, capaces de adaptarse en tiempo real y fortalecer la resiliencia de la red eléctrica.
Alianzas estratégicas y despliegue tecnológico
El NGDCI reunirá a socios de la industria para diseñar soluciones conjuntas. Compañías tecnológicas de relevancia como AMD, Carrier Energy, Chemours y NVIDIA han mostrado su apoyo a la iniciativa, participando en el diseño de arquitecturas energéticamente eficientes, sistemas de refrigeración de nueva generación y estrategias de seguridad digital y física integradas.
Estas colaboraciones permitirán que las innovaciones se trasladen del laboratorio a la aplicación práctica, aprovechando activos únicos de ORNL como bancos de pruebas de microredes y entornos de simulación digital.
El lanzamiento del instituto coincide con la preparación de ORNL para desplegar dos sistemas informáticos de IA de última generación, llamados Discovery y Lux, que ampliarán la infraestructura nacional de computación de alto rendimiento.
Sostenibilidad y seguridad para el futuro
A medida que la inteligencia artificial se consolida como motor de innovación, el reto de mantener el equilibrio entre potencia y sostenibilidad se vuelve central para las prioridades de seguridad nacional y desarrollo científico. Mediante la alineación de la investigación energética con la computación avanzada, el NGDCI aspira a garantizar que los centros de datos del futuro sean tan sostenibles y confiables como potentes.
El informe de la Electric Power Research Institute advierte que la transición hacia modelos más eficientes será clave para evitar un colapso energético derivado del crecimiento exponencial de la IA.