Una niña de 12 años, residente en Brasilia, se volvió viral en redes sociales tras contar cómo el uso de gafas inteligentes desarrolladas por Meta en colaboración con Ray-Ban ha transformado su vida cotidiana, permitiéndole realizar actividades con mayor independencia pese a su discapacidad visual.
Julia, quien fue diagnosticada en la infancia con una enfermedad ocular congénita que provoca ceguera, explicó en un video que el dispositivo utiliza inteligencia artificial para describir su entorno en tiempo real, responder preguntas por voz y asistirla en tareas diarias como elegir ropa, desplazarse por espacios conocidos o buscar información rápida sin necesidad de usar otros artefactos.
Según relató, las gafas funcionan como un sistema de asistencia portátil que combina cámara, audio y procesamiento de IA. A través de comandos de voz, puede pedir que le describan objetos, identificar colores o recibir indicaciones básicas, lo que le permite desenvolverse con mayor seguridad en su rutina.
“Sin duda, fue la mejor compra de mi vida”, afirmó la menor, quien lleva aproximadamente tres meses utilizando el dispositivo. Cabe precisar que la tecnología integrada en estas gafas está diseñada para interpretar imágenes captadas por la cámara y convertirlas en descripciones auditivas casi instantáneas.
Este tipo de herramientas forma parte de una tendencia creciente en el desarrollo de soluciones de accesibilidad basadas en inteligencia artificial, orientadas a reducir barreras para personas con discapacidad visual mediante asistentes contextuales.
En el caso de Julia, el impacto se refleja en actividades cotidianas que antes requerían apoyo constante. Ahora puede coordinar combinaciones de vestimenta, ubicar elementos dentro de su casa o realizar consultas rápidas sin depender de un teléfono móvil. Además, el dispositivo también funciona como auricular, lo que le permite escuchar música, recibir indicaciones o interactuar con el asistente de voz en un solo equipo.
La historia también muestra cómo estas tecnologías se integran en dinámicas familiares. Julia comparte su interés por la música con su hermano Dan, quien también tiene discapacidad visual y fue diagnosticado con trastorno del espectro autista.
Ambos participan en actividades musicales, mientras su madre documenta la rutina familiar en diversas redes sociales, donde difunde contenidos sobre inclusión, accesibilidad y experiencias relacionadas con la crianza de hijos con discapacidad.
Especialistas en accesibilidad digital señalan que los avances recientes en inteligencia artificial han permitido pasar de herramientas experimentales a soluciones de uso cotidiano.
Sistemas capaces de describir escenas, leer textos en voz alta, reconocer productos o responder preguntas visuales están comenzando a incorporarse en dispositivos de consumo masivo, lo que amplía su alcance más allá de aplicaciones médicas o de investigación.
El caso de Julia evidencia cómo la adopción de estas tecnologías puede influir directamente en la autonomía personal desde edades tempranas. La posibilidad de recibir información contextual inmediata reduce la dependencia de terceros y facilita la participación en actividades educativas, recreativas y sociales.
Asimismo, en redes sociales el video generó una amplia reacción del público, con comentarios que destacaron el potencial de la inteligencia artificial como herramienta de inclusión. Muchos usuarios subrayaron que este tipo de desarrollos muestra un uso práctico de la tecnología para mejorar la calidad de vida, especialmente cuando se orienta a resolver necesidades concretas.
Aunque aún existen desafíos relacionados con el costo, la disponibilidad y la adaptación cultural de estos dispositivos, el avance de soluciones basadas en IA apunta a una expansión progresiva de herramientas diseñadas para la accesibilidad. En ese contexto, experiencias como la de Julia ilustran cómo la innovación tecnológica puede integrarse en la vida diaria para facilitar la interacción con el entorno y promover una mayor independencia personal.