La seguridad en aplicaciones de mensajería resulta cada vez más relevante ante el incremento de fraudes y suplantaciones de identidad. WhatsApp, una de las plataformas más utilizadas en el mundo, ha sumado funciones avanzadas de protección que pueden ayudar a blindar la información personal y reducir el riesgo de estafas telefónicas.
Protecciones clave: dirección IP y llamadas desconocidas
WhatsApp incorpora herramientas diseñadas para frenar intentos de fraude que llegan a través de llamadas de números no identificados. Una de las funciones más eficaces es la protección de la dirección IP en llamadas, accesible desde el menú de configuración de la aplicación.
Al activarla, las llamadas se enrutan mediante los servidores de Meta, lo que dificulta que terceros puedan rastrear la ubicación o el proveedor de internet del usuario. Esta protección gana importancia ante el aumento de fraudes respaldados por inteligencia artificial, donde los atacantes buscan identificar cuentas vulnerables para ejecutar engaños personalizados.
Otra opción fundamental es el silencio de llamadas de números desconocidos. Activar esta función permite que las llamadas de remitentes no guardados no generen notificaciones ni alertas, aunque quedan registradas en el historial.
De este modo, se reduce la exposición a intentos de fraude, suplantación de identidad o engaños que suelen simular comunicaciones de bancos o servicios técnicos. Estas medidas forman parte de la estrategia de WhatsApp para reforzar la seguridad y minimizar los riesgos de contacto con ciberdelincuentes.
Cómo activar las funciones de protección avanzada
Configurar las opciones de seguridad en WhatsApp es sencillo y accesible para cualquier usuario. Los pasos para activar la protección avanzada son los siguientes:
- Abre WhatsApp y accede al menú de Ajustes.
- Dirígete a la sección Privacidad.
- Busca el apartado Llamadas.
- Activa la opción Proteger dirección IP en llamadas.
- Activa el Silencio de llamadas de números desconocidos.
Estas acciones refuerzan las barreras de seguridad y dificultan que los ciberdelincuentes exploten vulnerabilidades para obtener información sensible. Utilizar estas funciones permite anticiparse a los riesgos y proteger la privacidad frente a fraudes telefónicos cada vez más sofisticados.
Descuidar la configuración de privacidad puede dejar expuestos datos personales, como la dirección IP, y facilitar robos de identidad o secuestros de cuentas. Muchas estafas comienzan con una simple llamada, y la ausencia de protección permite a los atacantes recopilar información clave para engañar a la víctima.
WhatsApp también ofrece mecanismos para bloquear contactos sospechosos. Desde Ajustes, en la sección Privacidad, el usuario puede gestionar la lista de contactos bloqueados y añadir nuevos. También es posible bloquear desde la pantalla de chats, abriendo la conversación, pulsando en Más opciones y seleccionando Bloquear. En cuentas empresariales, el procedimiento es similar y permite especificar el motivo del bloqueo.
Además, tras los cambios normativos en Europa, WhatsApp permite recibir mensajes desde aplicaciones de terceros, pero ofrece la opción de bloquear remitentes no deseados desde la propia conversación, lo que ayuda a mantener el control sobre quién puede contactar incluso con la interoperabilidad habilitada.
Revisar periódicamente la configuración de privacidad y mantener activas estas protecciones resulta fundamental para evitar que los atacantes utilicen técnicas de ingeniería social y accedan a información privada. WhatsApp dispone de las herramientas necesarias, pero la prevención y la actualización constante de la seguridad siguen siendo la mejor defensa frente a las amenazas digitales.