La provocadora idea de modificar el comportamiento de modelos como ChatGPT y Gemini mediante módulos que simulan efectos de drogas plantea una nueva frontera en el desarrollo de inteligencia artificial. Lejos de buscar respuestas más lógicas u óptimas, la intención es provocar respuestas inesperadas, creativas y hasta surrealistas, cuestionando si la IA puede realmente experimentar algo similar a un estado alterado de conciencia.
Pharmaicy y la simulación de estados alterados en inteligencia artificial
El creativo sueco Petter Rudwall es el responsable detrás de Pharmaicy, una plataforma que comercializa módulos de código inspirados en drogas como ketamina, cocaína, marihuana, ayahuasca, DMT, MDMA y hasta una sustancia ficticia, MDMAYA.
Estos módulos se presentan como ‘medicamentos’ diseñados para liberar el potencial creativo de la IA y pueden aplicarse tanto en ChatGPT como en Google Gemini por precios que oscilan entre 30 y 70 dólares.
El funcionamiento de Pharmaicy no consiste en modificar el código fuente de los chatbots, sino en introducir entropía léxica, un aumento deliberado en la aleatoriedad del lenguaje que genera la IA.
Rudwall explicó a El País que el objetivo es alejarse de la lógica estricta y fomentar la combinación de ideas inesperadas, buscando respuestas que no sean convencionales. “La inteligencia artificial te lleva por una línea muy racional, de la optimización, y como creativo no obtienes nuevas ideas y ahí pensé en que los humanos llevamos milenios tirando de drogas para expandir la mente, para ser creativos, y si esto podría pasar con la IA”, sostuvo.
Efectos y límites de una IA ‘drogada’: creatividad y provocación
Las interacciones con una IA bajo los efectos simulados de estas ‘drogas’ varían notablemente. Por ejemplo, si se le pregunta por una caldera rota, un módulo de ayahuasca puede inducir una reflexión introspectiva sobre el significado del agua caliente.
Este tipo de resultados, lejos de ser un fallo, son presentados por Rudwall como el valor diferencial del producto: una herramienta para generar tormentas de ideas y explorar nuevas formas de pensamiento. Sin embargo, expertos y usuarios advierten que la IA no experimenta realmente estados alterados.
El periodista estadounidense Jason Snyder señala que “no existe un estado psicodélico en el sentido humano” dentro de la IA, ya que no hay percepción interna ni conciencia expandida, sino simplemente una relajación de las estructuras del lenguaje.
Impacto real y usos creativos de los módulos para IA
Usuarios como el músico Brandon Mason han experimentado con los módulos de Pharmaicy para buscar inspiración en la escritura de canciones. Aunque reconoce que las letras generadas bajo estos efectos parecen menos evidentes y más atrevidas, concluye que la IA simplemente “actúa” y que las respuestas, si bien creativas, no siempre resultan útiles para resolver tareas concretas.
Para Rudwall, estos experimentos anticipan los dilemas del futuro de la inteligencia artificial. A diferencia de los humanos, los chatbots carecen de memoria, emociones o experiencias sensoriales, por lo que no pueden sufrir “malos viajes” ni experimentar auténticas alteraciones de conciencia.
Pharmaicy se posiciona así como una herramienta conceptual orientada tanto al pensamiento creativo como a la exploración de nuevos caminos en la interacción entre humanos y máquinas.
En definitiva, la IA ‘drogada’ se presenta más como un experimento que como una solución práctica. Por ahora, lo que queda son respuestas surrealistas, metáforas inesperadas y una nueva manera de desafiar los límites de la lógica artificial.
Cómo hacer preguntas para obtener respuestas precisas de un chatbot de IA
Para obtener respuestas precisas de un chatbot de inteligencia artificial, es fundamental formular preguntas claras y específicas. Cuanta más información y contexto proporciones en tu consulta, mejores serán los resultados.
Evita las preguntas vagas o demasiado generales y sé directo respecto a lo que necesitas: puedes incluir detalles como fechas, nombres, ubicaciones o el formato de respuesta que esperas. Así, el modelo podrá enfocar su análisis y reducir la ambigüedad.
Además, si la respuesta inicial no es suficiente o aparecen dudas, no dudes en pedir aclaraciones, ampliar la consulta o solicitar ejemplos concretos. Plantear preguntas de seguimiento y corregir posibles malentendidos ayuda al chatbot a refinar sus respuestas y adaptarse mejor a tus necesidades.
Utilizar un lenguaje sencillo y evitar tecnicismos excesivos también facilita que la inteligencia artificial comprenda tu solicitud y entregue información útil y relevante.