La inteligencia artificial está integrada en el funcionamiento de las principales aplicaciones digitales, como WhatsApp, Gmail, Instagram, Facebook, Spotify, Apple y X.
Para muchos usuarios preocupados por la privacidad, limitar la gestión de datos personales por parte de estos sistemas es una prioridad. Aunque desactivar por completo la IA suele ser imposible, existen opciones para reducir su influencia en cada plataforma.
A continuación, se detallan las alternativas disponibles según el servicio utilizado:
En WhatsApp, la función Meta AI aparece como un círculo azul y permite acceder a un chatbot para consultas generales, traducción y generación de contenidos. Esta herramienta únicamente recopila datos si se utiliza de forma activa. Las conversaciones privadas están protegidas por cifrado de extremo a extremo, lo que garantiza que ni Meta AI ni otros sistemas de inteligencia artificial puedan acceder a su contenido.
Ecosistema Google (Gmail, YouTube y más)
Google utiliza la inteligencia artificial para organizar correos electrónicos, sugerir respuestas, recomendar vídeos en YouTube y autocompletar textos. No es posible desactivar totalmente la IA, pero sí se pueden limitar algunos de sus usos desde el apartado “Datos y privacidad” de la cuenta. Los usuarios pueden pausar el historial de actividad en la web y aplicaciones, el historial de ubicaciones y el de YouTube. En “Configuración de anuncios” se encuentra la opción para desactivar la personalización, mientras “Mi actividad” permite revisar y eliminar datos anteriores.
Instagram y Facebook
Las plataformas Instagram y Facebook emplean inteligencia artificial para organizar los contenidos, personalizar anuncios y gestionar modelos generativos. No existe una opción para desactivar estos sistemas, pero los usuarios de la Unión Europea pueden utilizar un formulario de oposición al entrenamiento de IA.
Este mecanismo se localiza en “Configuración y privacidad”, dentro del apartado correspondiente a anuncios. También es posible limitar la personalización de anuncios restringiendo el uso de la actividad fuera de Meta y los intereses publicitarios. Además, conviene revisar apps y sitios web vinculados a la cuenta. Sin embargo, la personalización del feed y el uso de la inteligencia artificial para mostrar contenidos seguirán activos.
Universo Apple
Los dispositivos de Apple aplican la inteligencia artificial en funciones como el reconocimiento facial y las sugerencias de Siri, con la mayoría de los procesos ejecutándose directamente en el propio dispositivo. Este sistema reduce el envío de información a los servidores y limita el uso de datos personales en el entrenamiento de modelos globales.
Para ciertas tareas complejas que requieren procesamiento externo, los datos se transmiten cifrados, no se asocian a cuentas personales y se eliminan una vez completada la acción. Además, la empresa afirma utilizar datos sintéticos —contenidos generados artificialmente— en el entrenamiento de sus modelos para proteger la privacidad.
Spotify
Spotify basa la experiencia del usuario en algoritmos de inteligencia artificial para la creación de recomendaciones y listas personalizadas. Estas funciones no pueden ser desactivadas, pues resultan esenciales para el funcionamiento del servicio. No obstante, quienes utilizan la versión gratuita pueden desactivar los anuncios personalizados. Además, en aplicación del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), se puede solicitar el acceso o la eliminación de los datos personales almacenados.
X (Twitter)
La plataforma X, antes conocida como Twitter, implementa sistemas de inteligencia artificial para moderar contenidos, sugerir publicaciones y entrenar su modelo Grok. Existe la opción de restringir el uso de datos con fines de entrenamiento mediante el menú “Configuración y privacidad”. Sin embargo, los tuits públicos siguen siendo analizados por sistemas automáticos para garantizar el funcionamiento habitual de la red social, y no es posible desactivar estas funciones de manera integral.
Actualmente, la inteligencia artificial resulta imprescindible en la operación de estas aplicaciones y servicios, por lo que las funciones principales dependen de ella y no es viable eliminar por completo su intervención.