La historia del correntino que empezó como lavacopas y llegó a ser dueño y alma mater del Varela Varelita
A los 20 años, recién llegado a Buenos Aires, Javier Giménez empezó trabajando como bachero en el bar palermitano. Con esfuerzo, ascendió a mozo y descubrió todos los secretos de ese café notable al que van desde Chacho Álvarez hasta César Aira. Hoy, a los 51, aquel muchacho maneja, sin haber dejado de atender al público, a uno de los últimos bastiones de la bohemia porteña. El relato de su vida en el Día del Gastronómico