El panadero que cazaba a sus víctimas como animales en los bosques de Alaska y las marcas de las tumbas en un mapa del horror
Robert Hansen mató a treinta mujeres. El asesino serial secuestraba a sus víctimas, las subía a su avioneta y las llevaba hasta su cabaña. Allí las liberaba y las hacía correr para dispararles con su rifle a distancia