Dos inyecciones de morfina y un arnés para mantenerse en pie: el sufrimiento de Evita en su última aparición pública
El 4 de junio de 1952, desoyendo las súplicas de los médicos y del propio Perón, Eva se subió a un auto descubierto y se mantuvo de pie durante todo el trayecto desde la residencia presidencial hasta la Casa Rosada para asistir al acto de asunción de la segunda presidencia de su marido. Fue la última vez que salió a la calle y tomó contacto con el pueblo. Faltaban 52 días para su muerte