El hombre que plantó un viejo subte porteño y creó un pueblo de fantasía en plena llanura pampeana
Oscar Marzol empezó con dos herramientas de campo hace 35 años y desde ese momento nunca paró. Creó un museo en Iriarte, su pueblo natal, ubicado a 358 kilómetros de Buenos Aires. Construyó distintos escenarios con los objetos que recopilaba en sus viajes por todo el país. Su historia para conseguir la locomotora y cómo planea construir una iglesia dentro de su pequeño mundo