Fueron amigos inseparables, se alejaron pero una tragedia inesperada abrió una puerta que nunca imaginaron
Iris y Seba fueron compinches de aventuras y confesiones en la adolescencia hasta que la vida separó sus caminos. Se casaron, tuvieron hijos y siempre respondieron que sí a la clásica pregunta ¿existe la amistad entre el hombre y la mujer? Cómo un doloroso golpe, sin que se lo propusieran, le dio un nuevo sentido a todo