Horacio Saldaño, el último ídolo del boxeo argentino que lloró sobre el ring la noche que noqueó a su mejor amigo
La Pantera tucumana no llegó a ser campeón, pero convocaba multitudes al Luna Park. Ofreció las peleas más conmovedoras de la historia por su estilo salvaje. Se retiró a los 36 y hoy disfruta de una jubilación como empleado del Congreso