Beatifican a Fray Mamerto Esquiú, el franciscano que rechazaba los honores y abrió las puertas a la Constitución Nacional
Será en Catamarca, donde nació en 1826. Dueño de una elocuencia singular en su época, su sermón apoyando la Constitución de 1853 pasó a la historia. Predicó en Bolivia, Perú, Ecuador y hasta dio misa en el Santo Sepulcro de Jerusalem. Dentro de la Iglesia fue, además, un ferviente promulgador del saber científico