Tiene 39 años, es docente y cuenta cómo es sentirse “raro”: “La mayoría de personas autistas en el mundo son adultos y no lo saben”
Agustín Barovero no terminaba de entender a sus estudiantes. El intercambio con ellos lo impulsó a hacerse un test de autismo. El diagnóstico -dice- fue liberador y desestabilizante. El camuflaje por encajar en la sociedad, sentirse un “extraño”, la familia, la infancia y su tarea hoy como divulgador y como referente del concepto neurodivergencia en otro episodio del ciclo “Voces”