Las Trillizas de Oro hablan del sostén mutuo que las une a un año de la muerte de la hija de María Eugenia

El fallecimiento de Geñi Laprida, la hija mayor de María Eugenia, fue un duro impacto en la vida de las hermanas Fernández Rousse. A más de un año de esa fatalidad las Trillizas hablan sobre el tránsito de ese dolor

En la Argentina las Trillizas de Oro no necesitan presentación. Las hermanas María Laura, María Emilia y María Eugenia Fernández Rousse nacieron en Buenos Aires en 1960 y desde muy pequeñas irrumpieron en la televisión y el espectáculo.

En los años 60 con el afecto y el apoyo de figuras como Pipo Mancera o Ben Molar supieron ganarse el afecto de un público que se mantuvo incólume conforme pasaron las décadas.

Se acostumbraron a ser noticias cada tanto. Sin embargo 2018 fue el año más duro de sus vidas: Geñi, la hija mayor de María Eugenia, moría a los 34 años, víctima de un cáncer de mama.

De Corazón: Este último tiempo fue difícil para ustedes, ¿sintieron el acompañamiento? ¿Qué reflexión hacen?

María Eugenia: Voy a hablar yo porque es mi hija, me sentí muy acompañada. Ni hablar de ellas (señala a sus hermanas) porque siempre estuvieron. Pero fue un golpe muy fuerte porque siempre compartí muchas cosas con ella. El programa de televisión me ayudó muchísimo porque para mí es un motivo para levantarme. Por otro lado fue mucha la gente que se solidarizó conmigo, personas que habían pasado por situaciones similares. Aunque los duelos siempre son personales y hay que hacerlos individualmente los que estuvieron presentes me ayudaron muchísimo.

María Laura: Ni hablar los que somos religiosos, de la Virgen y de Jesús.

María Emilia: Yo estoy enojada con Dios. No digo que "estaba" enojada, todavía lo estoy. Porque le recé mucho a la Virgen. Geñi estaba muy preparada. Creo que estaba más preparada que nosotros. Fue tanto lo que rezamos, hasta me fui a Salta. En algún momento encontraré la respuesta. Hace un año recién. El tiempo no pasa y pasa al mismo tiempo.

Carolina Prat: Tenías esperanza…

ML: La Virgen y Jesús te esperan. María Eugenia tiene un marido, un compañero, al que también le pasó lo mismo y son tan empáticos, con un matrimonio tan lindo. Hay veces en los que en situaciones tan límites, la pareja se separa porque no pueden estar en el mismo nivel de sufrimiento. Pero ellos son muy amorosos y se turnan en el dolor. Siempre digo que uno, en ésta época, siempre está preocupado por el trabajo, por la plata, por tener una mejor casa, los hijos y la educación pero, en verdad, hay que invertir en la familia. Porque cuando suceden estas situaciones es lo único que te acompaña en serio.

Guillermo Andino: Es la bolsa de valores que va a crecer siempre. Como dice el Papa Francisco "es el primer hospital en el que uno recae" cuando nos pasa algo…

ML: Ellos lo han sembrado, todo lo que ella ha recibido, inconscientemente, lo da. Y ésta es la única forma en la que uno puede transitar lo que le toca.

Carolina Prat: Y el tiempo. El tiempo va pasando y ayudando. No se trata de olvidar, sino de aliviar la angustia, el dolor y la tristeza.

Seguí leyendo:

TE PUEDE INTERESAR