María Isabel Santos Caballero y Sebastián Marroquín.
María Isabel Santos Caballero y Sebastián Marroquín.

La viuda del Patrón no fue esta mañana. María Isabel Santos Caballero, residente en un edificio de Palermo, ya había avisado a través de sus abogados defensores que no iría. "Problemas de salud", dice un funcionario encargado de investigarla, "pero nada grave, eh."

Néstor Barral, a cargo del Juzgado Federal N°3 de Morón, la había citado en su despacho para indagarla a las 10 de la mañana de hoy. También citó para mediados de este mes a su hijo mayor, Sebastián Marroquín, que comparte defensores con su madre: Marroquín también se excusó, asegurando que estaba en el exterior. 

El nombre de Pablo Escobar debería generar algo de tensión: indagar a la  al hijo y a la viuda del del narcotraficante más famoso de todos los tiempos no es algo que pasa todos los días en la Justicia argentina, pero en los tribunales de Morón no hay demasiada ansiedad al respecto.

Otro investigador federal del expediente, instruido por el fiscal Sebastián Basso, en el que intervienen la PROCELAC y la PROCUNAR con asistencia técnica, asevera: "La verdad que no se pidió seguridad adiciona a Gendarmería, no más que la de costumbre. Es una causa de lavado de dinero como cualquier otra."

Santos Caballero, que solía llamarse Victoria Henao, ingresó al país junto a sus hijos con nuevas identidades en 1995. Vivió su vida argentina sin que le recuerden demasiado su vínculo con el jefe del Cartel de Medellín. Con DNI nacional, María Isabel hasta tuvo la chance de votar en elecciones recientes y se dedicó al negocio inmobiliario con una sociedad anónima que integró junto a su hijo llamada Nexo Oportunidades Urbanas, constituida en septiembre de 2007.

La citación del juez Barral no es la primera vez que la viuda de Escobar termina en Tribunales: el Tribunal Oral Federal N°6 la sobreseyó en 2005 tras una acusación de asociación ilícita por falta de pruebas en su contra. La decisión también alcanzó a Sebastián Marroquín, implicado en el caso.

Hoy les imputan dos hechos de lavado en el país. El primero consiste de una suerte de servicio, una presentación: ser el vínculo entre el abogado y empresario Mateo Corvo Dolcet -que fue detenido en la causa del juez Barral en el penal de Marcos Paz y luego liberado con una tobillera electrónica- y el colombiano José Bayron Piedrahita Ceballos, acaudalado ganadero según él mismo, acusado de ser uno de los mayores traficantes de su país. Para la Justicia local, Piedrahita Ceballos no vino a la Argentina a hacer otra cosa que a lavar su dinero, presuntamente enmascarado en emprendimientos alrededor de Pilar. 

María Isabel Santos Caballero en Palermo. (Enrique García Medina/GENTE)
María Isabel Santos Caballero en Palermo. (Enrique García Medina/GENTE)

Santos Caballero y Marroquín, de acuerdo a la imputación en su contra, habrían cobrado 4,5% del total del volumen de la operación por presentar a ambos. Corvo Dolcet no lo reconoció en su primera indagatoria: afirmó que conoció a Piedrahita a principios de 2008 en el Hotel Madero de Puerto Madero en una mesa de inversores colombianos, que el presunto narco le dijo que era, bueno, un ganadero.

Un allanamiento a la casa del abogado y empresario reveló lo contrario: una caja con la leyenda "NO TOCAR MATEO" contenía un documento firmado por Corvo Dolcet, Marroquín y Santos Caballero que aseveraba la extinción de la deuda en común.

El abogado volvió a ser indagado. Admitió que la conocía a la ex mujer de Escobar desde 1995 "ya que fui el primer abogado que conoció al llegar a la Argentina", "que ella buscaba un abogado que la ayudara a instalarse familiarmente en un país" y que le presentó "a José Piedrahita, de quien me dijo era uno de los ganaderos más importantes de Colombia" a quien Santos Caballero "conoció a través de su hermana decoradora." La viuda de Escobar incluso acompañó al supuesto narco a ver las tierras de los emprendimientos en Pilar.

Pablo Escobar junto a Marroquín y Santos Caballero.
Pablo Escobar junto a Marroquín y Santos Caballero.

El segundo hecho que se les imputa involucra a una operación inmobiliaria realizada en 2011 y 2012, la compra de un departamento en un complejo de torres sobre la avenida Libertador Vicente López llamada Horizons, un negocio de poco más de 300 mil dólares.

El dato provino de un informe de la Unidad de Información Financiera, remitido a los investigadores por la vicepresidenta del organismo, María Eugenia Talerico, ampliamente citado en el pedido de indagatoria a Marroquín y su madre firmado el 27 de marzo pasado por los fiscales Diego Iglesias y Gabriel Pérez Barberá, cabezas de la PROCUNAR y la PROCELAC respectivamente.

"Nadie lo vio, por acá el hijo de Escobar nunca aparece", dice un habitué del desarrollo inmobiliario: "Una vez vino y se sacó una foto en la terraza." Marroquín se pierde de algo. Las amenities del complejo son notables: ubicado a 300 metros del río, incluye 6500 metros cuadrados de parque, pileta climatizada, deck húmedo, un spa con salas de masaje y jacuzzi, sala de Pilates y jaula de golf.

Para la UIF y la Justicia federal, la ruta de la plata es notable también.

El complejo Horizons en Olivos.
El complejo Horizons en Olivos.

La Unidad de Información Finaciera detectó un primer movimiento de dinero en agosto de 2011, unos 45 mil dólares que Marroquín giró a la firma colombiana CI PEG 49. La sigla es llamativa: son las iniciales de Pablo Escobar Gaviria, nacido en 1949. El giro fue hecho desde un banco argentino "en concepto de aportes de inversiones directas de residentes en el exterior", aseveró la UIF. La firma se había constituído tres meses antes de la transferencia en Antioquía, Colombia: Sebastián Marroquín era su único accionista.

El rastro sigue el 12 de agosto con un boleto de venta de Santos Caballero, la venta de un inmueble en la avenida Ingeniero Huergo al 900 a una constructora integrada por dos hermanos por un valor de 1,2 millones de dólares. Tres días después, Santos Caballero le transfería a Marroquín unos 50 mil dólares en concepto de adelanto de herencia. Tres días después, Marroquín transfiere los 45 mil a la empresa con las iniciales de su padre que solo él integra.

"Casi un año después", aseguraron los fiscales en su pedido de indagatoria, "el imputado utilizó ese mismo documento para legitimar parcialmente los fondos con los que adquirió una vivienda a su nombre", el departamento en el complejo Horizons.

Suscribir al boleto de compraventa no fue barato: el hijo de Escobar debió pagar 220 mil dólares en efectivo. El número final fue de 306 mil dólares, algo que llamó fuertemente la atención de la UIF. En octubre de 2012, Marroquín esgrimía una certificación firmada por una contadora con el que buscaba adjudicar el origen de los 220 mil dólares originales a donaciones de su madre. Esto, sin embargo, deja sin justificación los otros 86 mil que completan la segunda cifra.

Sebastián Marroquín, hijo de Pablo Escobar.
Sebastián Marroquín, hijo de Pablo Escobar.

Hay otra diferencia en los papeles que preocupa a la Justicia: la escritura de traslado de dominio apunta que el pago se habría hecho directamente a la empresa vendedora a través de un banco. "Compró de un dueño directo", dice un operador inmobiliario que frecuenta Horizons.

La causa de la Justicia federal dice otra cosa. "Conforme surge de la escritura firmada ante escribano", apunta el pedido de indagatoria, Marroquín le compró el departamento "a la empresa Cyrsa Sociedad Anónima" pagando 306 mil dólares "integramente abonados a la parte vendedora."

Cyrsa, dedicada al rubro inmobiliario, constituida en 2007, indica quién es el capitalista del emprendimiento Horizons: el poderoso grupo IRSA, encabezado por Eduardo Elsztain. El portfolio de desarrollos residenciales no se queda en Horizons: también incluye al country Abril en Hudson y El Encuentro en Benavidez. IRSA, por lo pronto, "no está siendo investigada", afirma una fuente en la causa.

IRSA, por su parte, niega haberle vendido el departamento directamente al hijo del jefe del Cartel de Medellín. "El pedido de indagatoria se equivoca. En nuestros registros figura un documento en donde una propietaria le vende el inmueble a Marroquín, lo que obligaba a escriturarlo. La dueña original dejó constancia de que nosotros no le vendimos a este hombre", apunta una voz dentro del grupo: "Figuramos como vendedores porque somos los dueños originales. Un boleto es un acuerdo entre privados, el dominio hasta que ese instrumento se perfeccionara seguía siendo nuestro. Por eso aparecemos, nunca recibimos un peso del hijo de Escobar."

Mateo Corvo Dolcet, acusado de ser el nexo entre la familia de Escobar y un poderoso narco.
Mateo Corvo Dolcet, acusado de ser el nexo entre la familia de Escobar y un poderoso narco.

La presunta vendedora, la que habría hecho el trato original con Marroquín, es de un perfil curioso: domiciliada en Caballito, de 67 años de edad, nacida en Italia, cobra su jubilación en el banco Credicoop mientras recibe cobertura del PAMI. Su actividad declarada ante la AFIP: peluquería. Hoy trabaja en un solarium de Villa Lugano.

Infobae se comunicó con la mujer. La respuesta fue tajante "Yo no vendí ningún departamento y no soy ni fui la dueña de nada", aseveró, luego de quejarse de que "cada tanto me llaman con cosas raras." De acuerdo al registro disponible en IRSA, la mujer cedió su departamento el 25 de julio de 2012 al hijo de Pablo Escobar.

Hasta ahora, Marroquín y Santos Caballero presentaron medidas en contra de la prueba que la Justicia evalúa en su contra como pedidos de nulidades y recusaciones de funcionarios. "No embarran la cancha", afirman en los tribunales de Morón.

El juez Barral todavía no estableció nuevas fechas para sus indagatorias, que se estiman para fines de este mes. Mauricio Serna, "El Chicho", ex futbolista de Boca implicado en la causa, fue citado a declarar mañana por la mañana en el Juzgado Federal N°3 de Morón.