Luego de la caída de Nicolás Maduro, capturado y extraído del país durante un operativo de Estados Unidos, inmigrantes venezolanos en la Argentina celebraron su detención como un punto de quiebre histórico.
Los testimonios se hicieron llegar desde el Centro Venezolano Argentino ubicado en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), que sirvió como punto de encuentro para la comunidad con el correr de las horas.
Elisa Trotta Gamus, activista venezolana y exembajadora de ese país en la Argentina, se pronunció al respecto en declaraciones con TN: “Desde las tres de la mañana que estamos monitoreando lo que sucede en Venezuela. Con una expectativa enorme durante tantos días, tantas semanas, tantos años, esa es la realidad”, comenzó relatando.
La referente destacó la importancia de cuidar de las instituciones democráticas y “no darlas por sentado” nunca.
“Cuidar las instituciones democráticas significa saber cuáles son nuestros derechos y deberes como ciudadanos sino el monstruo te va acechando y va arrasando con todo lo que en frente. Es lo que a nosotros nos pasó”, lamentó.
Además, brindó detalles sobre la emergencia humanitaria que atraviesa el país caribeño, marcada por alarmantes niveles de desnutrición infantil y una profunda crisis de refugiados: “Más de 9 millones de personas salieron del país, casi el 30% de la población venezolana. 20 mil ejecuciones extrajudiciales registradas por la misión independiente de hechos sobre Venezuela de Naciones Unidas”.
A ese escenario se suma la existencia de presos políticos desaparecidos, entre ellos ciudadanos argentinos como Nahuel Gallo y Germán Giuliani.
“La imposibilidad de poder darle de comer a tu familia por mucho que trabajes o por mucho que busques trabajo, la imposibilidad de saber si vas a volver a ver a tu familia un día. Serán libros y libros y libros de historia que demostrarán no solo nuestra tragedia, sino los aprendizajes de ella”, concluyó, en diálogo con el móvil televisivo.
Otros venezolanos residentes en la zona también compartieron sus testimonios. Uno de ellos, un joven de 30 años, celebró el inicio de una nueva etapa para su país, pero remarcó que la justicia no debe recaer únicamente sobre Maduro.
“Estamos esperando que caiga toda la dictadura. Que esté preso Maduro es una alegría inmensa para millones de personas, dentro y fuera de Venezuela. Pero lo que queremos es que caiga toda la dictadura completa. Queremos que se recupere la democracia y la libertad en Venezuela”, destacó el hombre.
En su testimonio, el vecino también hizo referencia a la última dictadura cívico-militar argentina: “Acá hubo un ‘Nunca Más’, Venezuela quiere su ‘Nunca Más’. Venezuela quiere que estos tipos paguen por todo el desastre que han hecho. Protestamos pacíficamente y nos masacraron en las calles. Hay presos políticos, hay torturados, hay desaparecidos”.
El joven cerró su testimonio con palabras de agradecimiento a la Argentina por la recepción a los inmigrantes de su país: “Nosotros agradecemos que en este país hay libertad, democracia y nos han recibido de la mejor manera. Muchos aprendimos aquí a vivir en democracia. Tengo 30 años y aprendí a vivir en democracia aquí en la Argentina, y eso lo llevaré conmigo toda la vida”.
Otra vecina, que dejó su país hace seis años para radicarse en Argentina junto a su hija, celebró la detención de Maduro -a quien describió como “el narcotraficante”- y calificó la jornada como un día “histórico”.
“Gracias a Dios estamos aquí, el día esperado. Por fin va a haber justicia para los estudiantes, los presos políticos, los que tuvimos que salir forzosamente de nuestro país. Allí está mi gente, mi estudio, mi familia”, opinó, visiblemente emocionada.
La captura de Maduro y Cilia Flores -la Primera Dama- marca un punto de inflexión en la crisis venezolana, mientras la comunidad internacional permanece atenta a los próximos anuncios de las autoridades estadounidenses.
Fuertes explosiones y sobrevuelos de aeronaves sacudieron la madrugada de este sábado a Caracas. Tras conocerse la noticia, la dictadura venezolana de Nicolás Maduro emitió un comunicado repudiando lo que calificó como una “gravísima agresión militar” por parte de Estados Unidos. Asimismo, el régimen declaró el estado de emergencia.