La coma es un signo de puntuación que puede cambiar el sentido de una oración. Y su falta trae consecuencias. Este parece ser el caso de un debate de expertos sobre el concepto ambiente ¿O es medio ambiente?

Todo se remonta a 1972, en una cumbre en Estocolmo, cuando en un glosario para periodistas la traducción de la palabra en inglés environment se definió: medio ambiente, pero le faltó la coma.

Juan Sala, investigador del CONICET, experto en Sistemas Socio-Ecológicos Marinos, Ecología Política y Filosofía de la Conservación comenzó el debate: “LLAMADO A LA SOLIDARIDAD #2: amigues comunicadores de información ambiental. NO es necesario que antepongan “medio” antes de “ambiente”, puesto que es ABSOLUTAMENTE redundante. Si hablan del “medio”, hablan del “ambiente” y viceversa. A no ser que se estén refiriendo a la mitad.”

Y siguió: “Acá dejo a mano la explicación respecto a dónde nace el innecesario uso de "medio" delante de "ambiente". Algo muy poco conocido. Gracias a @IreneWais por el #Datazo. Nota de color: mi amigo @delpastizal usa esta anécdota en sus clases.”

La explicación vino de parte de Irene Wais, bióloga y ecóloga que fue consultada por Infobae: “Hace más de 40 años que vengo repitiendo esto. El error surgió de una mala traducción en la Cumbre de Estocolmo en 1972. Cuando una secretaria sueca escribió en español un glosario para periodistas se olvidó la coma al ver en el diccionario "environment = medio, ambiente", explicó.

“Decir “medio ambiente” es tautológico, o sea, redundante. Es un pleonasmo, desde el punto de vista lingüístico. Sería algo así como hablar de “cultura humana” o de “sustancia química”, porque no existen culturas no humanas ni sustancias no químicas.”, continuó la bióloga.

El debate twittero suma ya más de 7500 likes y otros miles de retweets, casi llegó a ser trending topic en una red en donde lo ambiental no siempre está presente, al menos en estas latitudes,

El debate incluyó memes de ex ministros y no faltó la referencia a la Real Academia Española que ya aceptó medio ambiente como traducción. “Pero ya es parte de la lengua, adoptado en el uso y legitimado en diccionarios (incluso el DLE de la RAE); hay hasta ministerios de medio ambiente, es decir, se institucionalizó. Son centenares los ejemplos de un origen espurio de una palabra que finalmente sancionó el uso”, aportó @victorinoxab.

Wais recogió el guante: “Por supuesto, todo es dinámico y de hecho se usa " medio ambiente", pero no deja de ser una construcción idiomática basada en un error lingüístico de origen.”

“En su “Diccionario del Argentino Exquisito”, Adolfo Bioy Casares decía, palabra más, palabra menos (cito de memoria) “Medio ambiente: pleonasmo que hizo fortuna y llegó a tener secretaría propia”, twitteó @GuilleBazzola.

Varios usuarios de la red social del pajarito buscaron publicaciones anteriores a 1972 para intentar echar por tierra el gran dato que generó el debate. Wais explicó: “La cuestión es ver si existía en lenguaje original en esa época y se tradujo mucho después. Hay miles de publicaciones antiguas en otros idiomas traducidas al español en las décadas del '70 y '80 del siglo XX que arrastraron el error de traducción de 1972. No sería la primera…”

Wais también recordó que veinte años más tarde esta historia se escribió en el libro “Elementos de política ambiental” de Goin y Goñi (1993). En ese texto el autor da ejemplos de cómo se hace referencia al ambiente, según de qué país se trate. “En el idioma español utilizado en España, el medio o el ambiente fue vinculado a las relaciones interpersonales; en el francés ha sido utilizado en un sentido urbanístico o arquitectónico y también natural, por ello es definido como un conjunto de elementos naturales o artificiales que condicionan la vida del hombre”, explica.

Y detalla: “En el caso del español hablado en la Argentina y el portugués se ha insistido en el término redundante de medio ambiente (medio tendría el mismo significado que ambiente) siempre vinculado a elementos que rodean el hombre. En Chile, en cambio se utiliza más habitualmente el término entorno como sinónimo de ambiente o medio. Con este mismo sentido se han clasificado distintos ambientes tales como ambiente agrario, ambiente natural, ambiente rural o ambiente cultural”.

“Hace 47 años, en los encuentros internacionales había máquinas de escribir, no computadoras como ahora. La secretaria encargada de hacer un glosario para los países de hispanoparlantes sólo hablaba sueco e inglés. Tomó un diccionario y localizó “environment = medio, ambiente””, agrega Wais.

Incluso, agrega la experta, “una vez escuché por radio en esos años la versión de otro colega que también había estado en esa Conferencia, que decía que en las sucesivas copias con carbónico del glosario para repartir, la coma se pudo haber borrado, no sólo omitido”.

Y 1972 fue una bisagra en términos ambientales: “Marcó un punto de inflexión en el desarrollo de la política internacional sobre impactos humanos en la Tierra. Tal es así que, a partir de esa Conferencia, se crea en Nairobi, Kenia, el UNEP, que reproduce el mismo error de traducción que empiezo a relatarles, con la sigla PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente”, apunta la bióloga.

La bióloga Irene Wais, en la Antártida. @waisirene
La bióloga Irene Wais, en la Antártida. @waisirene

El debate en Twitter siguió y sus seguidores fueron por más: “Maravilla de dato. Irene, consulta: es válido usar el término “sustentable” para referirse a “sustainable”? Gracias.”, preguntó @silimol.

La bióloga explicó: “Hubo toda una discusión sobre eso. Hicieron 3 traducciones: sostenible, sustentable y sostenido. Armaron tanto lío cuando los economistas intentaron definiciones distintas para casa uno que la CEPAL acuñó el término “duradero” como adjetivo de desarrollo. Y se acabó la discusión.”

¿Es lo mismo sustentable que sostenible? Quedará para un próximo debate en redes.

Seguí leyendo