El consumo elevado de frutos secos puede favorecer el aumento de peso y provocar molestias digestivas; en el caso de las nueces de Brasil, además, existe riesgo de ingerir demasiado selenio, según especialistas en nutrición citados por Prevention.
Los expertos coinciden en que este grupo de alimentos conserva un perfil saludable. Aportan proteínas, fibra, grasas insaturadas y micronutrientes, además de asociarse con beneficios sobre la presión arterial, la salud cerebral, la inflamación y el riesgo cardiovascular. El punto de discusión no gira en torno a si conviene incorporarlos a la dieta, sino a la cantidad.
La referencia general es una porción diaria de 1/4 de taza, equivalente a un puñado, una medida que, según las nutricionistas citadas por Prevention, suele superarse con facilidad por su practicidad como colación y por su capacidad de saciedad.
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Un alimento saludable con un límite claro
La dietista registrada Jerlyn Jones, vocera de la Academy of Nutrition and Dietetics, afirmó a Prevention que “los beneficios de los frutos secos superan claramente cualquier desventaja”, aunque remarcó la necesidad de controlar la cantidad diaria. La especialista planteó que muchas personas no respetan la porción orientativa y recomendó consultar con un profesional de salud si existen dudas sobre el consumo habitual.
La razón principal radica en la densidad energética. Los frutos secos concentran muchas calorías en poco volumen debido a su contenido de grasas saludables. Esa característica explica parte de su valor nutricional, aunque también obliga a moderar la ingesta si el objetivo es controlar el peso corporal.
En ese sentido, Prevention detalló que 28 gramos de almendras aportan alrededor de 160 calorías; si la porción se duplica, el valor asciende a 320 en una sola colación. Ese aumento puede incidir en el balance energético diario si no existe un ajuste posterior en otras comidas o en el nivel de actividad física.
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Qué pasa con el peso cuando se supera la porción
Los frutos secos suelen figurar entre los alimentos recomendados para planes de descenso de peso porque ayudan a reducir antojos y prolongan la sensación de saciedad. Esa ventaja aparece cuando el consumo se mantiene dentro de límites moderados.
Si la cantidad se expande de forma frecuente, el efecto puede invertirse. El exceso calórico acumulado a lo largo de varios días o semanas puede dificultar el descenso de peso o incluso empujar un aumento. Prevention aclara que esto no convierte a los frutos secos en un alimento problemático, sino que exige incorporarlos dentro de una dieta equilibrada.
Jones señaló que una porción adicional puede encajar sin mayores inconvenientes si forma parte de una comida completa y bien distribuida. El ejemplo que recoge Prevention es el de una ensalada con vegetales que necesita un refuerzo para resultar más saciante. En ese contexto, sumar almendras puede aportar valor nutricional y mejorar la composición del plato.
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Gases, hinchazón y diarrea entre los efectos posibles
Otro de los efectos asociados al consumo excesivo aparece en el aparato digestivo. Algunas personas registran gases o hinchazón después de comer frutos secos por la presencia de compuestos como fitatos y taninos, que dificultan la digestión.
El médico Alan R. Gaby, autor de Nutritional Medicine, señaló en declaraciones recogidas por Prevention que un exceso de grasa consumida en poco tiempo también puede derivar en diarrea. La respuesta digestiva varía según cada organismo, aunque la nota plantea que el problema se vuelve más probable cuando la ingesta supera de manera amplia la porción recomendada.
Como alternativa, la nutricionista Lily Nichols, dietista registrada y educadora certificada en diabetes, mencionó que los frutos secos germinados pueden resultar más fáciles de digerir. Según explicó a Prevention, ese proceso modifica el alimento y facilita su descomposición en el sistema digestivo.
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El caso especial de las nueces de Brasil
La advertencia más específica del artículo se concentra en las nueces de Brasil, también conocidas por su alto contenido de selenio. Este mineral cumple funciones clave en la tiroides, el sistema inmunológico y la salud reproductiva, de acuerdo con los National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos.
El problema aparece cuando la cantidad ingerida supera con amplitud las necesidades diarias. Prevention indicó que una porción de 28 gramos, equivalente a entre seis y ocho nueces de Brasil, contiene casi diez veces la recomendación diaria de selenio, fijada en 55 microgramos.
Según los NIH, un exceso de selenio puede volver quebradizas las uñas, alterar el aliento y causar dolores musculares o articulares. En exposiciones sostenidas en el tiempo, la sobrecarga también puede asociarse con trastornos estomacales, problemas del sistema nervioso, dificultad para respirar y mareos.
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Cuánta cantidad conviene comer
La sobrecarga de selenio se limita a las nueces de Brasil y no forma parte del consumo habitual de otros frutos secos. Por eso, la recomendación no consiste en excluirlos, sino en ajustar el tamaño de la porción y variar el tipo de alimento.
De acuerdo con Jerlyn Jones, una referencia prudente es consumir hasta cuatro nueces de Brasil por día, e incluso reducir esa frecuencia a cuatro día por medio para un margen mayor de seguridad. Para el resto de los frutos secos, la guía general se mantiene en un puñado.
La estrategia práctica que cita Prevention para evitar excesos incluye elegir variedades con cáscara visible o separar la porción antes de empezar a comer. Ese control simple permite seguir la cantidad consumida en tiempo real y reduce la tendencia a comer de forma automática.
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