Para millones de personas que viven con síndrome del intestino irritable, o SII, el alivio podría provenir de un lugar inesperado: el tapete de yoga.
El síndrome del intestino irritable provoca dolor abdominal, distensión abdominal y cambios en los hábitos intestinales.
Una nueva revisión clínica de 10 estudios publicados encontró que las personas con esta afección que practicaban yoga experimentaban una disminución de los síntomas digestivos en general, junto con niveles más bajos de ansiedad y depresión.
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Los beneficios podrían estar relacionados con el eje intestino-cerebro, la red de comunicación que conecta el cerebro con el sistema digestivo.
En las personas con síndrome del intestino irritable, esas señales pueden volverse especialmente sensibles, lo que permite que el estrés desencadene o empeore los síntomas digestivos.
Los investigadores creen que el yoga, que combina movimiento, respiración controlada y atención plena, ayuda a activar la respuesta de "descanso y digestión" del organismo.
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Y a medida que disminuyen los niveles de estrés, la digestión puede funcionar de manera más eficiente.
Señalan que ciertas posturas de yoga y ejercicios de respiración pueden ser especialmente beneficiosos.
Las flexiones hacia adelante en posición sentada, por ejemplo, pueden ayudar a calmar el sistema nervioso.
Aunque se necesita más investigación, los hallazgos sugieren que el yoga podría ser una estrategia complementaria prometedora para el manejo del síndrome del intestino irritable.
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Fuente:
Comprehensive Physiology
Afiliaciones de los autores:
University of Milan
SGT University
Foundation IRCCS Ca' Granda Ospedale Maggiore Policlinico