Chalecos refrigerantes, la innovación que adopta la Selección Argentina para optimizar la preparación física

El plantel de Scaloni suma herramientas validadas por estudios recientes para cuidar el cuerpo y mantener el nivel físico en cada práctica

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La selección argentina utilizó chalecos refrigerantes durante la recuperación tras la victoria frente a Argelia

Tras la contundente victoria frente a Argelia en el debut del Mundial 2026, la Selección Argentina no baja la intensidad en su preparación. En el último entrenamiento, un detalle captó la atención tanto de hinchas como de especialistas: Cuti Romero, Lisandro Martínez, Giovanni Simeone, Nico Paz y Nico González, entre otros, aparecen en un video oficial luciendo chalecos refrigerantes durante la recuperación post-partido. Lejos de relajarse, el plantel continúa entrenando de cara al próximo desafío, sumando tecnología de punta para optimizar la recuperación física en cada jornada.

Los futbolistas argentinos se mostraron con el chaleco sobre la camiseta, charlando y realizando ejercicios suaves mientras el dispositivo actúa. ¿De qué se trata? Este sistema, que contiene un gel especial congelado y se va descongelando lentamente al contacto con el cuerpo, está diseñado para reducir la temperatura interna y de la piel en zonas clave como el torso, el abdomen y la espalda. La sensación refrescante es inmediata y el objetivo pasa por minimizar la fatiga y favorecer una recuperación más rápida después del esfuerzo.

El cuerpo técnico apuesta por tecnología de punta para optimizar la recuperación física del plantel

La aparición de los chalecos refrigerantes forma parte de sumar herramientas avaladas por la ciencia para el cuidado integral de los deportistas.

Evidencia científica del uso de chalecos en el deporte

El uso de chalecos refrigerantes descansa sobre resultados tangibles surgidos de la investigación científica. Un estudio liderado por el Institut Nacional d’Educació Física de Catalunya (Universitat de Lleida) y publicado en la revista Sports demostró que emplear estos dispositivos durante 15 minutos tras un protocolo específico de fútbol puede reducir la temperatura de la piel hasta 1,4 °C y la temperatura tympánica (en el oído) en 0,95 °C frente al descanso pasivo.

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Los chalecos contienen un gel especial congelado que reduce la temperatura interna y de la piel

Esta investigación, que involucró a 47 deportistas físicamente activos, replica las condiciones de exigencia propias de una mitad de partido real. Los autores concluyeron que “una intervención de solo 15 minutos durante el entretiempo es suficiente para disminuir de manera efectiva la temperatura interna y cutánea, lo que podría traducirse en mejor recuperación durante partidos”. El dato es relevante porque apunta a que el enfriamiento activo favorece el proceso de recuperación muscular, incluso en escenarios donde la temperatura ambiente no alcanza niveles extremos.

Además, el estudio señala que el uso del chaleco no afecta la dinámica del vestuario ni la comunicación táctica entre entrenadores y jugadores, lo que lo convierte en una herramienta práctica y fácilmente incorporable a la rutina profesional. El sistema funciona sin alterar los hábitos ni el enfoque de los futbolistas, quienes pueden permanecer atentos a las indicaciones técnicas mientras reciben el beneficio del enfriamiento. Es decir, el chaleco refrigerante actúa de manera silenciosa pero efectiva en la gestión del desgaste físico.

El sistema actúa en zonas clave como el torso, abdomen y espalda de los jugadores

Más allá del calor extremo: utilidad en diferentes contextos

Una de las principales contribuciones de la investigación científica fue demostrar que los chalecos refrigerantes aportan beneficios no solo en condiciones de calor extremo, sino también en ambientes templados, habituales en el fútbol europeo y sudamericano. El ensayo se realizó a unos 22°C y 30% de humedad relativa, lo que amplía las posibilidades de implementación y subraya su valor para el calendario internacional, caracterizado por climas y horarios variables.

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La investigación demostró que el enfriamiento puede bajar la temperatura de la piel hasta 1,4 °C y la timpánica en 0,95 °C

Si bien la evidencia existente valida el efecto de los chalecos en la reducción de la temperatura corporal, aún quedan por estudiar sus consecuencias directas sobre el rendimiento físico y técnico durante partidos oficiales. Los expertos advierten que la respuesta puede variar de un futbolista a otro y que la personalización será clave para optimizar la estrategia. Lo cierto es que la Selección Argentina, al mostrar abiertamente el uso de chalecos refrigerantes y sumar a sus principales figuras al proceso, se posiciona a la vanguardia de la innovación respaldada por la ciencia en el fútbol internacional.