Más de la mitad de las mujeres presentan manchas en la piel en algún momento de sus vidas, un fenómeno que puede surgir a cualquier edad, pero cuya frecuencia aumenta en determinadas estaciones.
El verano, según publicó ¡Hola!, es el periodo en que este tipo de alteraciones cutáneas se notan con mayor intensidad, aunque su origen suele estar en exposiciones solares previas. El dermatólogo y médico estético de Beverly Hills, Simon Ourian, sostiene que “las manchas que aparecen a los 30 suelen ser, en realidad, una manifestación tardía de daño solar acumulado“.
Las causas de estas manchas son diversas: en los rostros jóvenes predominan marcas de acné o irritación, mientras que durante el embarazo aparece el melasma por pigmentación hormonal. En la mayoría de los casos, el denominador común es el daño solar que se manifiesta a partir de los 30 o 35 años.
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Ourian aclara que “la pigmentación suele ser acumulativa más que accidental y la piel recuerda la exposición”, y advierte que muchas veces los cambios cutáneos interpretados como repentinos son “la manifestación tardía de un daño que se ha ido acumulando silenciosamente con el tiempo”.
Factores que agravan la aparición de manchas durante el verano
El verano es la temporada en la que las manchas en la piel se hacen más visibles y frecuentes, debido a la mayor exposición al sol. Durante estos meses, la radiación ultravioleta se convierte en un detonante que reactiva pigmentaciones acumuladas, oscureciendo incluso manchas que ya estaban presentes.
El daño solar no solo contribuye a la formación de nuevas manchas, sino que también intensifica y oscurece las existentes. Según especialistas consultados, en verano la protección diaria puede ser insuficiente si no se acompaña de otros cuidados, ya que la radiación afecta la piel incluso en los días nublados o en interiores con exposición a la luz visible.
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Estrategias de prevención desde la primavera
La fotoprotección diaria y activos reguladores de melanina deben iniciarse antes del verano, con una rutina constante desde la primavera. Roberta del Giudice, de Bella Aurora, señaló en ¡Hola! que “la cosmética hoy no solo busca tratar la mancha cuando ya está visible, sino adelantarse a su aparición”.
Y agregó: “La combinación de fotoprotección diaria y activos que regulen la producción de melanina es, sin duda, la mejor forma para mantener una piel luminosa, uniforme y saludable en el tiempo”.
El uso de protector solar con SPF 50 es una medida imprescindible, que Del Giudice considera “innegociable”. Subraya que “no debe entenderse como algo puntual, sino como un gesto cotidiano, tan esencial como la limpieza o la hidratación”, debido a que “la radiación impacta en la piel incluso cuando no la vemos”.
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Ingredientes recomendados para prevenir manchas
La farmacéutica Noelia Farma aconseja sumar antioxidantes como la vitamina C a la fotoprotección diaria. Ella explica que “estos activos neutralizan los radicales libres, potencian la protección frente al daño solar y ayudan a prevenir y tratar la hiperpigmentación”.
Por la noche, recomienda “introducir activos despigmentantes, como ácido azelaico, retinoides o ácido tranexámico, según tolerancia", y resalta la importancia de la constancia.
El doctor Simon Ourian recomienda buscar “un sérum de vitamina C con un 20% de ácido 3‑O‑etil ascórbico, una forma más estable conocida por su mejor absorción, mayor estabilidad y menor irritación, manteniendo beneficios visibles de luminosidad y acción antioxidante”.
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Por su parte, Del Giudice destaca los fotoprotectores con color, que “incorporan unos pigmentos minerales que ayudan a reflejar y dispersar parte de la luz visible que provoca las manchas”, y define el retinol como “un activo complementario que favorece la renovación celular y mejora la calidad y la luminosidad de la piel”.
Tratamientos dermatológicos para atenuar manchas
Cuando las manchas ya se han instalado, el doctor Simon Ourian recomienda consultar a un especialista para identificar el tipo de pigmentación. Explica que, ante daño solar, tono desigual o melasma, suele recurrir a la terapia con láser CO₂ fraccionado de alta definición. “Mejora la pigmentación al mismo tiempo que favorece la estimulación de colágeno y la calidad general de la piel”, afirmó.
En casos de inflamación, enrojecimiento o hiperpigmentación vinculada al acné, el especialista sugiere que “terapia con luz azul suele ser beneficiosa". La intervención profesional, combinada con la protección diaria y el uso de activos reguladores de melanina, permite abordar las manchas establecidas y mejorar la calidad de la piel.
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