El narcisismo es un trastorno de la personalidad por el que se busca atención excesiva y se desea ser admirado.
La Clínica Mayo señala que quienes presentan este trastorno suelen mostrar dificultades para comprender o interesarse por los sentimientos ajenos. Tras una apariencia de total seguridad, existe una gran inseguridad y una sensibilidad extrema ante la crítica. Las personas narcisistas suelen experimentar problemas en áreas clave de su vida, como las relaciones interpersonales, el desempeño laboral y el ámbito académico.
Carolina Palavezzati, licenciada en psicología, docente y supervisora en Fundación Aiglé explicó a Infobae que el concepto de narcisismo tiene su origen en el mito griego de Narciso, quien se enamoró de su reflejo en un estanque y murió contemplándolo.
“Actualmente, se lo considera como un rasgo, una parte de la estructura de la personalidad y está relacionado con la manera en que mantenemos una imagen positiva de nosotros mismos, sostenemos la autoestima y buscamos validación en los demás. Es un continuo: puede ir desde algo normal hasta convertirse en un problema serio, una patología“, advirtió la experta.
Y sumó: “Es normal y saludable buscar sentirse bien con uno mismo, seguro y reconocido por los demás. Por ejemplo, sentirse halagado cuando un compañero de trabajo valora la solución que propusimos. El problema aparece cuando la persona recurre a estrategias poco sanas para proteger su imagen y necesita validación constante. Cuando esa necesidad se exagera, el narcisismo se convierte en un problema para la persona y para quienes se relacionan con ella".
Por su parte, Sabina Alcarraz, psicóloga clínica y psicoterapeuta, explicó a Infobae que el trastorno narcisista de la personalidad (TNP), tal como lo denominan los manuales de psiquiatría, es un patrón de personalidad rígido y estructurado.
“Es muy difícil cambiarlo, prácticamente imposible. Y en este caso se caracteriza por la falta de empatía, la necesidad de ser admirado constantemente y muchas veces por esta fantasía de grandiosidad. Entonces, son personas que se creen superiores, mucho más inteligentes, lindas y exitosas que los demás. Con frecuencia esto es un preconcepto que no condice con su realidad, performance o desempeño real, ya sea académico o profesional", expresó Alcarraz.
Son también muy sensibles a las críticas. “Es una personalidad que le cuesta mucho tener un nivel de autorreflexión o autocrítica, justamente por este sentimiento de superioridad. Se sienten como personas especiales y elegidas, que también son difíciles de comprender -ellos lo saben- y que muy pocos, según ellos, pueden comprenderlos. Esto se llama fantasía de éxito“.
La licenciada agregó: “Quien presenta un alto nivel de narcisismo se considera superior, especial y único. Su vida está poblada de fantasías y preocupaciones sobre el éxito, el poder, el amor ideal o la belleza. Busca reconocimiento y admiración constantes, se siente con derechos y los reclama; a menudo manipula a los demás para su propio beneficio, muestra falta de empatía y frialdad, y suele tener comportamientos o actitudes arrogantes y altaneras“.
Cómo son los narcisistas
Las personas que tienen este trastorno pueden tener estas características:
- Ante la crítica o el rechazo, reaccionan a la defensiva. “Se retraen, se enfurecen, agreden o echan la culpa a los demás. Su estado de ánimo cambia fácilmente cuando no se sienten superiores o seguros: aparecen la ira intensa, vergüenza, celos y subidas y bajadas emocionales. Su ánimo depende mucho del reconocimiento que reciben”, describió Palavezzati.
- Pueden ser muy crueles y perder inhibiciones sociales. “Les cuesta ponerse en el lugar del otro, y eso se nota en conductas controladoras, manipuladoras o despectivas. Por eso les cuesta mantener amistades y relaciones, y con el tiempo suelen quedarse más solos”, indicó la psicóloga.
- Suelen mostrar conductas agresivas y explotadoras, especialmente en posiciones de poder. Alcarraz señaló que “tienden a maltratar a su personal y ser déspotas. El poder intensifica estas características, generando que sean percibidos como arrogantes y soberbios. Detrás de esa actitud, existe una autoestima debilitada”.
- También son personas envidiosas.“Siempre están comparándose, mirando al de al lado, queriendo de alguna forma competir, rivalizar, aunque según su pensamiento, ellos son los mejores. Por supuesto, esto genera consecuencias en su entorno, en los vínculos y roles que estas personas ejercen, ya sea a nivel laboral y académico. También a nivel afectivo y vincular, con lo relacionado con la pareja, familia y amistades. En general, son personalidades que se caracterizan por la soledad porque, obviamente, nadie puede tolerar su maltrato y hostigamiento que a veces ejercen sobre el entorno”, describió Alcarraz.
- Llevan las conversaciones hacia ellos, hablan mucho en primera persona (“yo”) y todo los afecta personalmente.
- Pueden resultar encantadores y atractivos: “Son hábiles para iniciar relaciones. Pero con el tiempo, en virtud de su autocentramiento, su búsqueda de control y admiración, pueden manipular y explotar a los demás, dañar la autoestima e incluso intentar distorsionar su realidad. Discutir con un narcisista sobre su comportamiento suele ser de poca utilidad”, destacó Palavezzati.
- Usan el gaslighting. Se trata de una técnica de manipulación, una forma de maltrato psicológico en la que se confunde a la víctima hasta hacerla dudar de su propio criterio.
La psicoterapia constituye el principal abordaje recomendado para este trastorno de la personalidad. La licenciada Alcarraz explicó que se trabaja con psicoterapia cognitivo-conductual y también se puede utilizar la EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), una técnica que ayuda a procesar recuerdos traumáticos y experiencias difíciles, mediante la estimulación bilateral (movimientos oculares, sonidos o toques).
La especialista subrayó: “Con este tipo de trastornos de personalidad tenemos un límite, que es la propia personalidad y rigidez del pensamiento de estos pacientes. Y si bien mejoran, no tiene una sanación total. La capacidad de cambio, la flexibilidad cognitiva es limitada en comparación con otros trastornos”.
Cómo lidiar con un narcisista
Palavezzati explicó que el deseo narcisista de admiración hace que los narcisistas resulten carismáticos y encantadores, cualidades que pueden facilitar el inicio de una amistad o una relación de pareja.
“Sin embargo, su déficit de empatía puede impedir que comprenda el mundo interior del otro y que logre establecer una relación plena y duradera. Para sostener el vínculo, puede emplear conductas manipuladoras como aislar a la persona de amigos y familiares, dañar su autoestima con críticas o culparla".
Identificar estos patrones ayuda a diferenciar lo propio de lo ajeno y decidir hasta dónde involucrarse. “En estas situaciones, es fundamental no aislarse y mantener el apoyo de la red de contención, como amigos, familia o profesionales. Si la relación resulta dañina, puede ser necesario tomar distancia o finalizar el vínculo“, recomendó.
Por su parte, la licenciada Alcarraz afirmó que convivir con una persona narcisista suele ser complejo: “Debemos saber que su patrón de personalidad rígido y estructurado tiende a generar vínculos tóxicos y a buscar personas sumisas, que son fácilmente manipulables, de la que van a obtener siempre un sí y hacer lo que quieran".
Si no es posible evitar el vínculo, la especialista aconseja "establecer límites sin culpa, evitar discusiones constantes, porque siempre ellos van a tener la razón y van a ser sumamente hirientes, y no convertirse en su apoyo emocional, ya que pueden ser muy destructivos a nivel de salud mental“.
Según Alcarraz, las expectativas deben moderarse ante este perfil psicológico, ya que no se puede esperar de él ni empatía ni comprensión. “Estas personas se centran en sí mismas, en sus situaciones, en sus dilemas a resolver, en lo que sienten y no van a poder, porque realmente tienen una incapacidad, una gran dificultad de inteligencia emocional", remarcó.
Al tener una relación con un narcisista, la experta recomendó cuidarse a nivel de autoestima, del amor propio y no permitir que el vínculo socabe la autoimagen. “Suelen hacer sentir inferior a la otra persona y eso invalida mucho”, señaló.
Recibir psicoeducación y conocer estas características ayuda a tomar decisiones. “Muchas veces una de las indicaciones es limitar el contacto al mínimo y necesario. Por supuesto, si se trata de una pareja, la indicación suele ser disolver el vínculo, ya que esto depende mucho del tipo de narcisismo y de la severidad del caso, pero en líneas generales, son personas a las que les resulta muy difícil establecer una relación sana porque tampoco pueden relacionarse de manera saludable consigo mismas. De este modo, no logran vincularse de forma saludable ni con su entorno cercano ni con el mundo", remarcó.
Finalmente, la licenciada Alcarraz concluyó: “Son personalidades muy destructivas y por eso es fundamental cuidar nuestro equilibrio psicoemocional, la gestión emocional, la autoestima y el amor propio. Es necesario revisar y chequear estos aspectos de forma constante, ya que son vínculos tóxicos que pueden llevar a la otra persona a dudar de sí misma y a experimentar una autopercepción negativa. Esto afecta de manera significativa la salud mental, el desempeño personal y la calidad de vida en general”.