Agregar Infobae enGoogle

Cómo manejar los síntomas digestivos del periodo menstrual

Según expertas citadas por la revista Time, ajustar la dieta, usar medicamentos de forma responsable y buscar atención médica en casos graves son claves para aliviar molestias intestinales durante el ciclo femenino

Expertas médicas explican las causas de la diarrea durante el ciclo menstrual (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ciclo menstrual puede traer consigo una variedad de síntomas que van más allá de los habituales calambres y la hinchazón.

Un fenómeno menos comentado pero igual de frecuente es la diarrea asociada al periodo, coloquialmente conocida como “cacas del periodo”.

Aunque muchas personas lo experimentan, pocos comprenden las razones detrás de estos cambios y cómo manejarlos de manera eficaz.

Expertas médicas consultadas por Time explicaron las causas biológicas y los métodos para aliviar estos síntomas, permitiendo a las personas mejorar su calidad de vida durante el ciclo menstrual.

¿Por qué el periodo afecta al sistema digestivo?

Los cambios hormonales que ocurren a lo largo del ciclo menstrual tienen un impacto directo en el sistema gastrointestinal.

En las semanas previas al periodo, los niveles de progesterona en el cuerpo aumentan considerablemente, lo que prepara al organismo para un posible embarazo.

Sin embargo, esta hormona también relaja los músculos del intestino, ralentizando su actividad y causando estreñimiento e hinchazón, señala la gastroenteróloga Wendi LeBrett.

Con el inicio del sangrado menstrual, los niveles de progesterona caen abruptamente, lo que provoca un incremento repentino en la movilidad intestinal.

Según LeBrett, este cambio hormonal puede describirse como “quitar el freno” del intestino, haciendo que los movimientos sean más rápidos y frecuentes.

Además, durante el periodo, el cuerpo produce prostaglandinas, unas sustancias similares a las hormonas que provocan las contracciones uterinas necesarias para desprender el revestimiento del útero.

Aunque estas contracciones son esenciales para la menstruación, también afectan los músculos del intestino, causando movimientos intestinales más frecuentes, heces más sueltas e incluso diarrea.

La ginecóloga Karen Tang explica que este proceso, aunque molesto, es una consecuencia natural de las funciones corporales durante el ciclo menstrual.

Los cambios hormonales del ciclo menstrual afectan directamente el sistema gastrointestinal (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cómo se pueden manejar estos cambios?

A pesar de ser un fenómeno común, los cambios intestinales durante el periodo pueden ser manejados eficazmente a través de ajustes en la dieta, el uso adecuado de medicamentos y, en casos necesarios, la consulta con especialistas médicos.

Ajustes en la dieta

La alimentación juega un papel clave en el manejo de los síntomas intestinales relacionados con el ciclo menstrual.

  • Para el estreñimiento, que suele ocurrir en los días previos al periodo, se recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en fibras insolubles, como los vegetales de hojas verdes y los cereales integrales. Estas fibras ayudan a mejorar la movilidad intestinal y a aliviar la sensación de hinchazón.
  • Para la diarrea, que es más común durante el periodo, es aconsejable consumir alimentos ricos en fibras solubles, como plátanos, avena y manzanas. Estos alimentos ayudan a regular la consistencia de las heces y a reducir la frecuencia de los movimientos intestinales.

Uso de medicamentos

El ibuprofeno es un aliado frecuente para muchas personas durante el periodo, ya que no solo alivia los calambres menstruales, sino que también ayuda a reducir la actividad intestinal irregular al inhibir la acción de las prostaglandinas.

Sin embargo, la Dra. LeBrett advierte sobre su uso excesivo, ya que puede aumentar el riesgo de úlceras estomacales, especialmente si se toma con el estómago vacío.

Consultas médicas en casos graves

Si los síntomas intestinales son especialmente severos —como diarrea persistente, dolor intenso al evacuar o la presencia de sangre en las heces—, podría tratarse de una afección más seria, como endometriosis o problemas gastrointestinales no diagnosticados.

En estos casos, la Dra. Tang enfatiza la importancia de buscar atención médica para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

¿Cuándo es momento de preocuparse?

Reconocer señales fuera del ciclo es clave para un diagnóstico oportuno (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un aspecto clave en el manejo de los síntomas asociados al ciclo menstrual es identificar si estos tienen un patrón cíclico.

Según LeBrett, los cambios que ocurren exclusivamente durante el periodo menstrual suelen ser una respuesta normal a las fluctuaciones hormonales.

Sin embargo, si los problemas intestinales persisten en otras etapas del ciclo, podrían ser indicativos de una condición médica subyacente que requiere atención.

Por ejemplo, condiciones como la endometriosis, que afecta a una de cada diez mujeres en edad reproductiva, pueden provocar síntomas gastrointestinales severos que a menudo se confunden con los cambios normales del periodo. Reconocer estas señales puede ser crucial para recibir un tratamiento adecuado.

Más allá de los síntomas físicos: el impacto emocional

Los cambios intestinales durante el periodo no solo afectan el cuerpo, sino también la salud emocional.

La incomodidad, el malestar y las alteraciones en la rutina diaria pueden generar estrés y ansiedad. Por ello, entender las causas detrás de estos síntomas y saber cómo manejarlos mejora el bienestar físico y la calidad de vida en general.

Una mirada hacia la normalización y el autocuidado

Aunque los cambios intestinales durante el ciclo menstrual son comunes, hablar abiertamente sobre ellos sigue siendo un desafío en muchas sociedades.

Este silencio puede dificultar que las personas busquen ayuda médica o implementen estrategias para manejarlos.

Al comprender las causas y adoptar medidas proactivas, como ajustar la dieta y usar medicamentos de manera responsable, es posible aliviar estos síntomas y prevenir complicaciones.

Como recalca la Dra. LeBrett, “prestar atención a los patrones cíclicos del cuerpo y buscar ayuda cuando sea necesario es clave para distinguir entre lo que es normal y lo que podría requerir intervención médica”.

Este enfoque no solo ayuda a mejorar la calidad de vida durante el ciclo menstrual, sino que también promueve un mayor conocimiento y cuidado del propio cuerpo.

Más Noticias

Claves para cuidar la salud de los huesos después de los 30 años: los hábitos que previenen fracturas

La masa ósea, en algunos casos, comienza un declive paulatino al ingresar a la cuarta década de vida. Cómo mitigar este desgaste silencioso del esqueleto y reducir la posibilidad de roturas

Cómo influyen el sueño, el ejercicio y la alimentación en la capacidad del organismo para enfrentar virus y bacterias, según un experto

Mark Hyman, médico de familia y fundador de The UltraWellness Center, describió en una reciente entrevista al sistema inmunológico como un mecanismo de vigilancia que puede debilitarse por el sedentarismo, los problemas intestinales y el estrés acumulado

Por qué cuidar los huesos desde los 20 años puede cambiar el riesgo de fracturas en la adultez

La reserva mineral se consolida en la juventud y puede reducirse sin aviso. Cómo este proceso puede ser clave en el movimiento, la nutrición. La importancia de la consulta con un profesional de la salud

Un baño de 30 minutos en agua caliente redujo más la presión arterial que el ciclismo moderado en adultos con obesidad, según un estudio

La investigación de la Universidad de Australia Occidental asoció ese descenso con una mayor circulación cutánea y evaluó su potencial como complemento para personas con movilidad limitada

Por qué la somnolencia de la tarde no es pereza ni culpa del almuerzo

Los ritmos internos, las horas acumuladas de vigilia y la calidad del reposo nocturno explican la caída de concentración al promediar la jornada