
Sentir los latidos del propio corazón, a priori, no es algo que alarme a la mayoría de las personas. Después de todo, se trata de la señal más clara de que estamos vivos y eso no debiera ser malo para nadie.
Sin embargo, la aparición repentina de palpitaciones, esto es, latidos cardíacos rápidos, agitados o fuertes, en algunas ocasiones puede considerarse un síntoma de alarma que debe ser tenido en cuenta.
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Cuándo es normal sentir los latidos del corazón
Escuchar el corazón cuando se está en el gimnasio no sólo es común, sino también esperado, máxime si la persona lo percibe durante su pico de mayor esfuerzo.

Según explicó la médica cardióloga Anjali Dutta, MD, del Morristown Medical Center de Nueva Jersey, “la frecuencia cardíaca normalmente aumenta cuando una persona hace ejercicio intenso”. Esto se debe, agregó la experta, a que “los músculos necesitan más oxígeno, lo que significa que el corazón latirá más rápido para bombear la sangre a través de las venas y transportarla”.
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En ese sentido, es normal y probable que alguien que está haciendo ejercicio note cierta cantidad de latidos en el pecho.
Sin embargo, la especialista aclaró que “si aparecen otros síntomas, como dolor en el pecho, dificultad para respirar, aturdimiento, mareos o pérdida del conocimiento, así como si la persona todavía siente los latidos de su corazón después de haber terminado de hacer ejercicio, es recomendable consultar al médico”.
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Qué sucede si los latidos del corazón se escuchan estando acostado o descansando

Pese a que podría considerarse extraño, según la cardióloga “no es necesariamente algo de qué preocuparse” el hecho de sentir que el corazón se acelera al acostarse. “Es normal sentir/escuchar los latidos del corazón en reposo, si duran desde unos segundos hasta minutos -aclaró Dutta-. No hay mayores preocupaciones para la salud si esto sucede”.
El estrés, la ansiedad, la deshidratación, el aumento de la ingesta de cafeína, los niveles anormales de tiroides y la anemia son algunas de las causas que pueden llevar a que una persona sienta palpitaciones estando en reposo, agregó.
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A lo que Sam Setareh, MD, director de cardiología de Beverly Hills Cardiovascular, agregó la posición para dormir. “Dormir con una postura inclinada o encorvada de lado puede elevar la presión interna y provocar palpitaciones”, explicó, y aclaró que esto puede suceder incluso si la persona se encuentra en su posición más cómoda.
En este sentido, Dutta señaló que el momento de acudir al médico lo determina “si esto sucede varias veces al día, varios días seguidos o durante más de unos minutos”.
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¿Y si laten otras partes del cuerpo?

Notar o sentir los latidos del corazón ya es bastante estresante para algunas personas. Pero, ¿qué pasa si se sienten en lugares inesperados, como el estómago o el oído? “Los síntomas pueden ocurrir en cualquiera de estos lugares”, aseguró Dutta, para quien esto “no es motivo de mayores preocupaciones”. Sin embargo, sí sostuvo que es más probable que las personas noten arritmias (latidos cardíacos irregulares) en el pecho o en el oído.
En su opinión, la mayoría de las veces el síntoma no es de preocuparse, “siempre y cuando no se sienta con frecuencia que el corazón late demasiado rápido, demasiado lento o con un ritmo irregular”, aclaró. Y agregó: “Las arritmias pueden ser más probables si los síntomas ocurren con frecuencia. Si ese es el caso, un médico deberá evaluar la realización de pruebas y tratamientos adicionales”.
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Según Setareh, “hay una serie de factores que pueden hacer que el corazón lata con fuerza en el pecho (o en el estómago o en los oídos) de manera desconcertante”. Y enumeró: “La apnea del sueño, la ansiedad o el estrés, la depresión, la deshidratación, los desequilibrios electrolíticos, las pastillas para adelgazar, los descongestionantes nasales con pseudoefedrina, la nicotina, el alcohol, la cafeína y más”.
Qué pasa si siempre se escucha al corazón

Lo cierto es que aunque no sea de temer, no todo el mundo consigue un descanso al escuchar los latidos de su corazón. “Si una persona escucha los latidos de su corazón sin hacer ningún esfuerzo, esto podría ser un signo de tinnitus pulsátil”, señaló Setareh, y lo definió como “una forma rara de tinnitus que hace que las personas escuchen su pulso en el oído”.
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Según precisó, el sonido puede ser fuerte o suave, y se producirá al ritmo de los latidos del corazón. “El tinnitus pulsátil puede deberse a varios motivos; la mayoría de ellos son bastante benignos, pero lo mejor es que eso lo determine un médico”, concluyó.
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