Heladas, poca radiación solar y lluvias frenan los cultivos: ¿están en riesgo los rindes?

El maíz y el girasol avanzan con demoras en distintas regiones, mientras el trigo enfrenta posibles pérdidas de rendimiento por las bajas temperaturas, los cielos cubiertos y las enfermedades foliares

Cultivo de maíz y girasol recién sembrado y trigo listo para ser cosechado
Las bajas temperaturas y la escasa radiación condicionan la evolución de los cultivos (Revista Chacra)
Guardar

La campaña agrícola atraviesa un escenario condicionado por las bajas temperaturas, las precipitaciones persistentes y la escasa radiación solar, factores que complican la implantación y el desarrollo de los principales cultivos. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), la siembra de maíz con destino a grano comercial cubre el 39,8% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, tras avanzar cinco puntos porcentuales en la última semana.

En tanto, los planteos tempranos están próximos a finalizar en buena parte de las zonas núcleo y el centro-este de Entre Ríos, en el oeste y sur del área agrícola las condiciones climáticas continúan demorando las labores y obligan a trasladar algunos lotes a fechas de siembra tardías.

PUBLICIDAD

Los lotes implantados transitan principalmente las etapas de emergencia y diferenciación de hojas. Sin embargo, en el centro-norte de Santa Fe, ambos núcleos productivos y sectores del oeste bonaerense, las bajas temperaturas, la escasa radiación y algunas heladas provocaron emergencias desparejas y amarillamiento de las plantas. Pese a estas dificultades, la condición general del cultivo se mantiene entre normal y buena, con una disponibilidad hídrica adecuada a óptima. La evolución de las temperaturas y la recuperación de las condiciones de luminosidad serán claves para determinar el impacto de estos episodios sobre el desarrollo inicial.

Maíz y girasol: evolución de la siembra del ciclo agrícola 2026/27 a octubre de 2026
La siembra de maíz cubre el 39,8% del área proyectada, con cultivos afectados por bajas temperaturas y escasa radiación; mientras que el girasol alcanza el 50,3% de las 3,1 millones de hectáreas previstas (BCBA)

La implantación de girasol alcanzó el 50,3% de las 3,1 millones de hectáreas proyectadas, luego de un progreso semanal de 8,4 puntos porcentuales. Aunque la siembra mantiene un adelanto de 10 puntos frente al promedio histórico, la diferencia se reduce a 1,4 puntos respecto del promedio de las últimas cinco campañas. En el sur del área agrícola, las lluvias y las bajas temperaturas dificultan el avance de las labores, pese a la adecuada humedad superficial. En tanto, en sectores del NEA y el centro-norte de Santa Fe se necesitan nuevas precipitaciones para acompañar el desarrollo de la oleaginosa, cuyos lotes más adelantados transitan entre botón floral e inicio del llenado de granos.

PUBLICIDAD

El trigo,por su parte, concentra las mayores señales de preocupación. Actualmente, el 38,1% del área transita entre floración y llenado de granos, principalmente en el centro y norte agrícola, mientras que en Buenos Aires y La Pampa las bajas temperaturas mantienen a los lotes entre macollaje y espigazón. Aunque las lluvias de la semana previa mejoraron la oferta hídrica, la persistencia de cielos cubiertos y lloviznas limita la radiación solar y reduce el cociente fototermal durante etapas críticas. Si estas condiciones se prolongan, podrían comprometer el potencial de rendimiento. Además, las heladas de septiembre y las registradas a mediados de octubre dejaron daños que todavía están bajo evaluación.

En las siembras tempranas de trigo y los ciclos cortos del sur de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y La Pampa se informan mermas de entre el 10% y el 15%, asociadas principalmente a los episodios de heladas. A esto se suma el avance de enfermedades foliares favorecidas por la elevada humedad ambiente, que incrementa la necesidad de controles sanitarios e incluye aplicaciones preventivas contra fusariosis en lotes en floración. En el extremo norte, las lloviznas también demoran el inicio de la cosecha y generan preocupación por la calidad del grano.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD