Jatropha curcas: el arbusto que promete revolucionar los biocombustibles

En la búsqueda de energías sostenibles, este arbusto emerge como una solución prometedora para la producción de biodiésel sin comprometer la seguridad alimentaria

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Jatropha curcas es un cultivo no comestible que produce un aceite de calidad para elaborar biodiésel (SLT-FAUBA)
Jatropha curcas es un cultivo no comestible que produce un aceite de calidad para elaborar biodiésel (SLT-FAUBA)

En el marco de la urgente necesidad de encontrar alternativas sostenibles para mitigar el cambio climático, un arbusto podría marcar la diferencia en la producción de biocombustibles: la Jatropha curcas.

Este cultivo no comestible es capaz de producir un aceite de alta calidad ideal para la elaboración de biodiésel. Los investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) han profundizado en sus propiedades y lograron mejoras genéticas significativas en los últimos años.

Los biocombustibles y su importancia

Antes de adentrarnos en las particularidades de la Jatropha curcas, es esencial entender qué son los biocombustibles: se trata de combustibles obtenidos a partir de materias orgánicas renovables, como plantas o residuos animales.

Los más comunes se producen a partir de cultivos como la soja, el maíz y la caña de azúcar, que son también pilares de la industria alimentaria. Esto plantea un dilema ético y económico: ¿es prudente utilizar alimentos para generar energía?

En un mundo donde la inseguridad alimentaria sigue siendo un problema grave, el uso de cultivos comestibles para producir biocombustibles genera controversia. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cerca de 690 millones de personas pasaban hambre en 2019, una cifra que ha aumentado con las crisis globales recientes.

La competencia entre el uso de tierras agrícolas para la producción de alimentos versus la producción de energía se vuelve entonces un tema crucial. Destinar cultivos como la soja, el maíz y la caña de azúcar a la producción de biocombustibles puede incrementar los precios de los alimentos y exacerbar la escasez alimentaria en las regiones más vulnerables.

En este contexto, los cultivos que producen aceites no comestibles, como la Jatropha curcas, cobran una relevancia especial, ya que pueden ser transformados en biodiésel sin competir con la producción de alimentos, ofreciendo una solución más sostenible y ética.

La Jatropha es un arbusto nativo de nuestro continente. Sus frutos tienen un aceite de excelente calidad para elaborar biodiése (fauba)
La Jatropha es un arbusto nativo de nuestro continente. Sus frutos tienen un aceite de excelente calidad para elaborar biodiése (fauba)

Este arbusto tiene magia

La Jatropha curcas es un arbusto nativo de América, conocido por la calidad de su aceite para biodiésel. Es resistente a condiciones extremas, como suelos salinos y ambientes secos, y puede ser cosechado varias veces al año una vez que alcanza su madurez. Estas características lo convirtieron en un cultivo prometedor, y en su momento, se ganó el apodo de “especie mágica”.

Sin embargo, su rápido cultivo superó el ritmo de la investigación, lo que llevó a muchos fracasos y frustraciones entre los agricultores, especialmente en provincias argentinas como Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero.

Conocerlo para mejorarlo

Edmundo Ploschuk y Diego Wassner, docentes de la cátedra de Cultivos Industriales de la FAUBA, han estado a la vanguardia de la investigación sobre la Jatropha curcas. Han identificado las mencionadas debilidades de la planta, como su baja productividad en ciertos climas y su sensibilidad a heladas y salinidad, y han trabajado en superarlas.

Por ejemplo, han descubierto que la tasa de fotosíntesis de la planta puede disminuir hasta un 75% en días fríos y ser completamente anulada por las heladas, sin posibilidad de recuperación. Sin embargo, la planta se recupera rápidamente de la salinidad alta.

Una de las estrategias sugeridas por Ploschuk para mejorar la cosecha es la poda sistemática, que permite concentrar la producción en un periodo más corto y manejable. Además, sus estudios han mostrado que la cosecha en primavera puede aumentar el contenido de aceite en las semillas hasta un 38%, comparado con el 20% obtenido en otoño.

La búsqueda de combustibles más limpios y sostenibles es crucial para reducir la huella de carbono del sector aéreo (AEROLÍNEAS ARGENTINAS)
La búsqueda de combustibles más limpios y sostenibles es crucial para reducir la huella de carbono del sector aéreo (AEROLÍNEAS ARGENTINAS)

Un potencial genético que “toma vuelo”

La Jatropha curcas tiene el potencial de seguir un camino similar al de la soja, con mejoras genéticas continuas que incrementan su rendimiento y estabilidad. Los avances recientes incluyen la identificación de características genéticas que mejoran la resistencia al frío, lo cual podría ampliar las zonas de cultivo y extender la frontera agrícola.

El contexto actual es favorable para la expansión de este cultivo. La aviación es una de las industrias más grandes responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), los vuelos comerciales generan alrededor del 2% de las emisiones globales de CO2, contribuyendo significativamente al calentamiento global.

La búsqueda de combustibles más limpios y sostenibles es crucial para reducir la huella de carbono de este sector. Los biocombustibles como el biojet , un combustible elaborado a partir de aceites vegetales, representan una alternativa prometedora para reemplazar el queroseno de aviación, ya que pueden reducir las emisiones hasta en un 80% en comparación con los combustibles fósiles tradicionales.

Aquí aparece entonces una gran oportunidad para nuestro querido Jatropha curcas: con su alta producción de aceite no comestible, podría satisfacer esta creciente demanda. Además, el aumento en el precio del gasoil y las normativas que exigen una fracción de biodiésel en los combustibles, hacen que la producción de biocombustibles sea cada vez más rentable. La Jatropha curcas se presenta como una solución viable y económica para cubrir esta necesidad.

Innovar para sostener

El cambio climático es uno de los mayores desafíos que enfrenta la humanidad, y la transición hacia energías sostenibles es crucial para mitigarlo. Utilizar cultivos no comestibles como la Jatropha curcas para producir biocombustibles es una estrategia prometedora que no solo evita la competencia con la producción de alimentos, sino que también ofrece una fuente de energía renovable y menos contaminante.

La investigación en la FAUBA continúa avanzando, y los científicos están dispuestos a colaborar con productores para llevar este cultivo a una escala comercial.

El éxito de la Jatropha curcas podría significar un paso importante hacia un futuro más sostenible y verde, demostrando que con innovación y esfuerzo, es posible encontrar soluciones a los problemas más apremiantes de nuestro tiempo.

FUENTE: SLT FAUBA

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