La pobreza monetaria en República Dominicana bajó a 13.75 % en el segundo trimestre de 2026, una caída de 2.9 puntos frente al 16.65 % del mismo período de 2025.
El Gobierno vinculó la disminución a salarios mínimos por encima de la inflación, mayor empleo y expansión de los planes sociales. El dato fue presentado por el viceministro de Hacienda, Alexis Cruz, junto al presidente Luis Abinader durante La Agenda Semanal en el Palacio Nacional.
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La baja se inserta en una serie más amplia: según informó la Presidencia de la República, la pobreza semestral de 2026 se ubicó en 14.58 %, lo que representa una reducción de 2.77 puntos porcentuales respecto al primer semestre de 2025, cuando había sido de 17.35 %.
Cruz sostuvo que la tendencia descendente se mantiene desde 2019, cuando el indicador rondaba el 26 %, incluso después del salto al 30 % registrado en 2020 por la pandemia.
En paralelo, la inflación acumulada en lo que va de año alcanzó 5.13 %, un nivel que el viceministro describió como levemente superior al rango meta. Aun así, proyectó que cierre 2026 cerca de 4.75 %.
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La explicación oficial combina tres factores: el aumento de los salarios mínimos por encima de la inflación, la expansión del empleo formal e informal y la ampliación de los programas sociales. Cruz señaló que el componente alimentario, tanto escolar como familiar, tuvo un peso especial en ese resultado.
El funcionario afirmó que el ingreso monetario laboral total creció en todas las regiones del país. Añadió que el efecto fue más visible en las zonas con mayores niveles de pobreza absoluta y relativa.
Sobre la inflación, Cruz sostuvo que su contención elevó la capacidad de compra de los hogares con menos ingresos. “La reducción de la inflación incrementa el poder adquisitivo de las clases menos favorecidas. Mantenerla controlada ha sido parte de la política diseñada para mitigar el impacto de la crisis internacional en los precios”, dijo.
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En el quintil más pobre, el ingreso subió con más fuerza en el trabajo informal
Uno de los datos subrayados por el viceministro se concentró en el quintil 1, donde se ubica la población más vulnerable. Allí, explicó, el ingreso del sector informal creció más que el del formal, una señal que, según su lectura, muestra una mejora en las condiciones de los trabajadores no sectorizados.
Por regiones, el ingreso de ese quintil aumentó 14.4 % en Ozama, 9.9 % en el Sur, 12.4 % en el Norte y 12.8 % en el Este. La publicación oficial presentó esas variaciones como parte del mismo proceso de recuperación del ingreso familiar.
Cruz también explicó que la medición de pobreza utilizada por el Ministerio contempla tres variantes: ingreso laboral, ingreso más remesas e ingreso con otros aportes, entre ellos el desayuno y el almuerzo escolar. “La tendencia a la baja se mantiene en las cuatro series publicadas en nuestro informe. Los datos, códigos y metodologías están disponibles en la página web del Ministerio para quien desee replicarlos”, afirmó el funcionario.
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El viceministro definió esos resultados como parte de un “círculo virtuoso” impulsado por políticas públicas orientadas a la protección social y al estímulo del ingreso de los hogares. En ese marco, cerró con una definición política sobre el objetivo de la gestión. “Uno de los legados de esta gestión será haber llevado el hambre a cero y haber transformado el círculo vicioso de la pobreza en un círculo virtuoso de desarrollo”, concluyó.
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