La excarcelación de Mario José Redondo Llenas, ocurrirá tras cumplir 30 años de prisión por el asesinato de su primo José Rafael Llenas Aybar, reactiva un caso emblemático que cambió para siempre la percepción de la violencia y la justicia en República Dominicana.
La decisión fue formalizada el 28 de abril por la jueza Miolany Herasme Morillo, quien instruyó al Centro de Corrección y Rehabilitación de Najayo-Hombres a ejecutar la liberación luego de verificar que se había cumplido la totalidad de la condena impuesta en 1996.
Aquella primavera de hace tres décadas, el país quedó conmocionado por el secuestro y homicidio agravado de un niño de 12 años, crimen que reveló la vulnerabilidad familiar y marcó un antes y un después en la cobertura mediática y la conciencia ciudadana.
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El expediente judicial demostró que, tras invitar a su primo a una exhibición de motores, Redondo Llenas y su cómplice, Juan Manuel Moliné Rodríguez, lo mantuvieron cautivo con el objetivo de pedir 10 millones de pesos como rescate. La trama terminó con el asesinato del menor, quien sufrió 34 puñaladas y fue hallado atado en un arroyo, tras la búsqueda encabezada por su madre, Ileana Aybar de Llenas.
La investigación avanzó de forma contundente cuando, en la mano de la víctima, apareció un papel con el número telefónico de la novia de Moliné Rodríguez.
Ambos confesaron su participación ante las autoridades. El proceso penal concluyó estableciendo a Redondo Llenas como autor material de las heridas y a Moliné Rodríguez como partícipe directo, por lo que fueron condenados a 30 y 20 años de prisión respectivamente. Moliné Rodríguez cumplió su pena y recuperó la libertad en 2016, según informe de Diario Libre.
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Durante su reclusión, Redondo Llenas intentó acceder sin éxito a la libertad condicional y a la revisión de su sentencia. En cada uno de estos intentos, la justicia sostuvo que debía agotarse la totalidad de la condena.
En audiencias judiciales, Redondo Llenas manifestó arrepentimiento, afirmando: “Yo lo siento. Lo lamento profundamente y lo voy a lamentar toda la vida”, y presentó certificados de cursos realizados en prisión para acreditar su esfuerzo de rehabilitación.
La familia de José Rafael Llenas Aybar, especialmente sus padres, mantuvo durante años una postura firme contra cualquier posibilidad de excarcelación anticipada. Respaldados por informes psiquiátricos, alegaban que el condenado padecía un “trastorno antisocial de la personalidad” de carácter irreversible, lo que, según su criterio, justificaba un tratamiento penal distinto al ordinario. Estos argumentos no fueron admitidos por el sistema judicial, que optó por aplicar la ley en sus términos más estrictos.
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El impacto del crimen trascendió el ámbito familiar y judicial. El caso Llenas Aybar alteró la percepción de seguridad en la sociedad dominicana y aceleró la discusión sobre las falencias institucionales en la prevención y sanción del delito. La reacción pública fue inmediata, con una cobertura mediática que visibilizó el dolor familiar y la exigencia social de justicia.
Hoy, la liberación de Redondo Llenas representa el cumplimiento formal de la condena, pero no resuelve el dilema de fondo: ¿puede una sentencia reparar la magnitud del daño causado? Treinta años después, la memoria colectiva sigue marcada por el caso, que transformó la manera en que el país entiende la violencia, la impunidad y la necesidad de fortalecer los mecanismos institucionales. El desenlace judicial concluye, pero el debate sobre la reparación social y moral permanece abierto.
La salida de Juan Manuel Moliné Rodríguez tras cumplir su condena por complicidad
Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien fue el cómplice de Mario José Redondo Llenas, obtuvo su libertad el 5 de mayo de 2016, tras cumplir los 20 años de prisión a los que fue condenado por el asesinato de José Rafael Llenas Aybar. Su salida se produjo en horas de la tarde, luego de que su familia recogiera sus pertenencias en el Centro de Corrección de Najayo-Hombres.
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La orden de excarcelación fue ejecutada en cumplimiento del artículo 440 del Código Penal Dominicano, según explicó el juez Willys Jesús Muñoz. Moliné Rodríguez fue apresado el 5 de mayo de 1996, con solo 18 años, y recuperó la libertad a los 38, de acuerdo a datos de Diario Libre. Durante su tiempo en prisión, solicitó en dos ocasiones la libertad condicional, pero ambas fueron rechazadas. La Cámara Penal de la Suprema Corte convirtió en irrevocable la sentencia de 30 años para Redondo Llenas y 20 años para Moliné Rodríguez por la muerte del adolescente.