Durante los primeros meses de 2026, el peso dominicano ha mostrado una apreciación significativa frente al dólar estadounidense, según cifras del Banco Central de la República Dominicana. El comportamiento de la moneda local ha llamado la atención de analistas económicos y autoridades, ya que el valor del dólar pasó de 63.50 pesos en enero a 59.74 pesos al cierre de este lunes. Esta variación representa una apreciación del 4.7 % en lo que va del año.
Este movimiento ha tenido un impacto directo en la economía dominicana, ya que implica que actualmente se requieren menos pesos para adquirir cada dólar. De acuerdo con los datos oficiales, el país se posiciona entre los que mantienen mayor capacidad para sostener reservas internacionales y controlar el déficit de cuenta corriente en la región latinoamericana. Este fortalecimiento del peso responde a la convergencia de varios factores, tanto de origen interno como externo.
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Uno de los elementos centrales ha sido el incremento de la oferta de divisas. El economista Luis Serrano explicó a Diario Libre que “el tipo de cambio, como cualquier precio, depende de oferta y demanda. Cuando entran más dólares al sistema de los que la economía necesita en ese momento, el precio baja. Y eso fue, en buena medida, lo que ocurrió”. Serrano detalló que la llegada de dólares al país durante este periodo se apoyó en el crecimiento del turismo, el aumento de remesas, la inversión extranjera directa y la emisión de bonos internacionales por USD 2,750 millones realizada por el Gobierno en febrero. La combinación de estos ingresos extraordinarios permitió un flujo de divisas superior a la demanda local, presionando el valor del dólar a la baja.
Además, la República Dominicana mantiene reservas internacionales en niveles elevados y un déficit de cuenta corriente considerado moderado, lo que refuerza la posición externa del país. Esta situación genera confianza en los agentes económicos y reduce la demanda precautoria de dólares, ya que existe la percepción de que el Banco Central cuenta con margen de maniobra para intervenir si el mercado cambiario mostrara señales de inestabilidad.
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Desde la perspectiva internacional, la debilidad reciente del dólar en mercados globales también ha favorecido la apreciación de la moneda dominicana. No obstante, Serrano aclara que la dinámica local tiene componentes propios, aunque reconoce que el entorno externo puede funcionar como un impulso adicional. El contexto internacional actúa como un factor complementario, pero no es el único responsable del fortalecimiento del peso.
Por otro lado, el exrepresentante del Fondo Monetario Internacional en América Latina, Wayne Camard, señaló en su análisis para el portal Dominicanomics que el fortalecimiento del peso responde también a una política del Banco Central para contener la inflación. Camard indicó que, tras un repunte inflacionario hacia finales del año pasado y comienzos de 2026, las autoridades monetarias intervinieron de forma directa para fortalecer la moneda y así aliviar la presión sobre los precios al consumidor. Según su análisis, la depreciación del tipo de cambio tiene un efecto directo sobre la inflación, por lo que mantener un peso fuerte es una estrategia para limitar el avance de los precios.
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Las proyecciones oficiales divulgadas por el Gobierno y citadas por Diario Libre estiman que el tipo de cambio podría ubicarse en 65.50 pesos por dólar para el año 2026. Esta previsión introduce cierta incertidumbre respecto a la sostenibilidad de la apreciación actual. Tanto Serrano como Camard coinciden en que la situación es favorable, pero advierten que las condiciones que la han producido podrían ser temporales, ya que dependen de la evolución de los ingresos de dólares y del contexto internacional.
La evolución del peso dominicano en los primeros meses de 2026 responde a la suma de ingresos extraordinarios de divisas, buenos indicadores macroeconómicos y una política activa del Banco Central. El futuro dependerá de que se mantengan estos factores y de la capacidad de las autoridades para gestionar eventuales cambios en el entorno económico global y local.
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