El capital español superó por primera vez al estadounidense como principal fuente de Inversión Extranjera Directa (IED) en República Dominicana durante 2025, marcando un cambio en el panorama financiero del país, según señala una nota de Bloomberg.
De acuerdo a la publicación, el flujo de fondos procedente de España alcanzó USD 1,086.1 millones, un 21.5% del total recibido, mientras que el capital de Estados Unidos se ubicó en USD 1,042.8 millones y una participación del 20.7%.
La diferencia entre ambos países es reducida, pero la aceleración de la inversión española fue más notoria: experimentó un repunte interanual del 68%, consolidando una tendencia de crecimiento constante en los últimos años.
La nota reporta que en solo un lustro, el monto de IED proveniente de España pasó de USD 354.5 millones en 2019 a USD 1,126 millones en 2024, lo que representa un crecimiento acumulado del 217%. Este desempeño se observa tanto en el aumento de los montos como en la diversificación de sectores involucrados.
Durante 2025, la IED total recibida por República Dominicana ascendió a USD 5,032 millones, lo que supuso un alza del 11.3% respecto al año anterior y reafirma una trayectoria ascendente por cuarto año consecutivo.
El capital español no solo se mantuvo al frente, sino que extendió su presencia más allá del turismo, sumando inversiones en energía, renovables, bienes raíces, construcción, servicios financieros, seguros, comercio e industria en zonas francas.
Cambios en el ranking de inversores y sectores estratégicos
El nuevo liderazgo de España se presenta en un contexto donde Italia ocupa la tercera posición, con USD 371.6 millones invertidos, seguida por Panamá (USD 268 millones) y México (USD 266.3 millones).
Así, la competencia por captar capital extranjero se intensificó, resultando en una mayor diversidad tanto en el origen de los recursos como en los destinos sectoriales de estas inversiones.
Por primera vez desde que existen registros recientes, el capital español desplaza al estadounidense, alterando una tendencia histórica. Este cambio responde a factores como la apuesta por proyectos de largo plazo, la diversificación de portafolios y el respaldo institucional existente a nivel local.
Factores que explican el avance español
El presidente de la Cámara de Comercio de España en República Dominicana (Camacoes), Paco Pérez, citado en la nota de Bloomberg , atribuye el liderazgo de su país a una estrategia de arraigo corporativo y al compromiso de largo plazo con el país.
Pérez destaca que el entorno de negocios dominicano facilita la llegada de nuevas inversiones y sostiene: “La República Dominicana es un socio fiable. El liderazgo español es el mejor indicador de que nuestro ecosistema empresarial es competitivo y seguro”.
Las autoridades empresariales y el sector privado explican el dinamismo de la IED por la estabilidad macroeconómica y un marco regulatorio que promueve la seguridad jurídica y la transparencia en los procesos de inversión.
Este entorno ha hecho posible que empresas españolas inviertan tanto en sectores tradicionales como en los emergentes.
Durante el año 2025, República Dominicana alcanzó una cifra récord de inversión extranjera directa, con España al frente, seguida de Estados Unidos, Italia, Panamá y México. El impulso español se apoyó en estrategias de diversificación sectorial, confianza en el mercado local y una visión empresarial sostenida a largo plazo.
Panorama regional de la inversión española
En América Latina, el capital español exhibe un fuerte dinamismo. El Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) informó que, en los últimos 15 años, la llegada de fondos desde España a América Latina y el Caribe se triplicó, alcanzando cifras récord. El stock de IED española en la región pasó de USD 112,340 millones en 2007 a USD 264,600 millones en 2023, demostrando la consolidación de una estrategia regional expansiva.
Lo ocurrido en 2025 en República Dominicana es una muestra concreta del mayor protagonismo de España en la economía regional y de la confianza de los inversores internacionales en la estabilidad y el potencial de crecimiento del país.