Un aumento sostenido en las muertes infantiles ha llamado la atención en la República Dominicana durante el primer trimestre de 2026, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico publicado por el Ministerio de Salud Pública y citado por Listín Diario.
Entre enero y principios de marzo, los registros oficiales muestran un crecimiento progresivo en los decesos de menores de un año, lo que ha generado preocupación y la necesidad de reforzar los protocolos de atención materno-infantil.
La información oficial revela que el año comenzó con 20 muertes infantiles en la primera semana. En la sexta semana, la cifra alcanzó un pico de 40 fallecimientos semanales, lo que representa el punto más alto del periodo analizado.
Posteriormente, se observó una disminución paulatina en las semanas siguientes. Según los datos acumulados, 249 muertes de bebés se reportaron hasta la octava semana y, tras sumar los casos de la novena semana, el total llegó a 273.
El boletín detalla que la mayor parte de los casos se concentró en la parte media del trimestre, descrito como un patrón estacional temprano.
Este patrón evidencia la relación entre la mortalidad infantil y diversos factores, como la calidad del sistema sanitario, el acceso a servicios de salud, la nutrición adecuada, la disponibilidad de agua potable y el saneamiento.
Según la información difundida, la mejora en estas condiciones podría ser decisiva para reducir el número de fallecimientos y estabilizar la situación en el corto plazo.
En cuanto a la mortalidad materna, el boletín reporta que durante la novena semana de 2026 ocurrieron 12 muertes de mujeres embarazadas, en parto o en las seis semanas posteriores.
De esas defunciones, ocho correspondieron a ciudadanas haitianas y cuatro a dominicanas, lo que indica que el 66,67% de los casos afectó a mujeres haitianas residentes en el país. Este dato subraya un desafío adicional en la atención a mujeres migrantes y la necesidad de políticas específicas para este grupo.
En el mismo periodo, la vigilancia epidemiológica activó 75 alertas en establecimientos de salud. Entre los eventos detectados figuraron 17 casos de varicela, 13 de enfermedad febril hemorrágica, seis de diarrea de agua, seis de meningitis y seis de parotiditis viral, además de reportes de infecciones respiratorias en menores. En febrero, la cantidad de alertas había sido menor, con 46 notificaciones en centros provinciales, donde se destacaron nueve casos de enfermedad febril eruptiva y dieciocho de enfermedad febril hemorrágica.
Respecto a la circulación de virus respiratorios, el informe indica que la influenza A (H3N2) fue el agente predominante en las últimas cuatro semanas, seguido por el adenovirus. No se registraron cambios notables en comparación con temporadas anteriores. Las autoridades sanitarias atribuyen este patrón a la estacionalidad, a la inmunidad de la población y a factores ambientales.
Finalmente, el boletín recuerda que la Organización Mundial de la Salud define la mortalidad infantil como las muertes ocurridas en menores de un año. Este indicador es fundamental para medir el bienestar de la infancia y el acceso efectivo a los servicios esenciales de salud en la sociedad.